Los conceptos de afectación traumática en los niños, es muy diferente al adulto, ya que los huesos y todo los que los rodea (músculos, tendones, cartílago etc.), están en constante crecimiento, por lo que solo necesitan unas series de conceptos que el ortopedista debe de cumplir y mantener posterior de una fractura, para que no sea afectado éstos patrones en su crecimiento, evitando secuelas de por vida y de ahí limitaciones funcionales en su etapa de adultez.
En el niño la capacidad de regeneración y cicatrización es extraordinaria, siendo mayor antes de los cuatro años, posteriormente se va disminuyendo a medida que aumenta la edad. Los conceptos de estabilidad son más flexibles que en adulto y los parámetros que debe de tener una fractura en el momento de tratarse son más amplios, ya que la posibilidad de fracaso de la consolidación de una fractura en un niño es más difícil. Pero lo que si es impórtate es la afectación de una fractura en la zona de crecimiento (cartílago de crecimiento), deformidad residual, rotación exagerada, acortamiento exagerado, entre otras.
Es importante el entendimiento de estos conceptos con los padres y familiares del paciente pediátrico.
Observemos una fractura de humero en paciente de un mes de nacido, manejado con inmovilización (manteniendo parámetros de acortamiento, rotación y angulación permitida)
Se evidencia la capacidad de formación y remodelación ósea del hueso, a los 4 meses ya consolidados y hasta el punto que a los 8 meses de la lesión parece que el hueso nunca sufrió una fractura.
La remodelación ósea es un factor muy importante que se destaca en los pacientes pediátricos, se va disminuyendo a medida que aumenta la edad y pierde esta característica en un porcentaje importante hasta alcanzar la juventud o adultez temprana.
Paciente masculino de 8 años de edad, poli traumatizado fractura tercio proximal del fémur derecho, manejado con fijación externa (una vez mantenido parámetros de la fractura, estabilización parcial, rotación, acortamiento y anulación permisible), se crean las condiciones para la remodelación, no dejando secuelas a los 14 meses de la lesión. Sin limitación ni secuelas.
Hay factores que afectan la remodelación: la madurez esquelética del paciente, distancia de la fractura a la físis y la relación con el eje del movimiento articular (rotación).
Paciente masculino de 8 años quien sufrió fractura de fémur, a pesar de terminar la etapa de consolidación, no se tomó en cuenta algunos factores de la remodelación como es la rotación sobre su propio eje, por lo que puede presentar limitación en el paciente para sus actividades deportivas en su juventud. Se denomina consolidación viciosa y según la limitación una vez detectada puede valorarse osteotomías correctivas, para darle mayor beneficio al paciente.
Los núcleos de osificación son la parte del hueso que nos sirve de parámetro de la edad de madurez del esqueleto en el ser humano, desarrollándose a medida que el paciente va creciendo, normalmente existe un patrón de crecimiento de esta zona con la edad del paciente, al igual que debe ser simétrico de un lado (derecho) al otro lado del cuerpo (izquierdo), por lo que una lesión en esta zona de un lado (derecho), nos sirve de referencia la progresión del núcleo de osificación del otro lado (izquierdo). El momento de desaparición de los núcleos de osificación está preestablecido en el ser humano, en el caso de un retraso o adelanto en el desarrollo y una vez detectado debemos actuar desde el punto de vista ortopédico. Cada segmento óseo tiene un núcleo de osificación diferente, que desaparece a medida que se va desarrollando el niño y nos sirve de utilidad como parámetro de referencia en la madurez esquelética, formación y desarrollo normal, manejo y conducta en el momento de una afección traumática en esa zona e inclusive en la toma de decisiones quirúrgicas por un problema congénito o de otra índole (displasia del desarrollo de la cadera, escoliosis, etc.)
El cartílago de crecimiento (placa de crecimiento) es la zona del hueso con capacidad de crecimiento del mismo, es un punto crítico del hueso, ya que existe un rico aporte sanguíneo en esta zona y la transformación de células osteocondrales a células óseas definitivas, según la edad de maduración en el paciente. La afectación en esta zona por enfermedades o fracturas pueden traer severas consecuencia en el desarrollo normal del hueso, las funciones de las articulaciones y desempeño en sus etapas de juventud o adultez
Cuando existe una lesión a nivel de esta zona (cartílago de crecimiento o placa de crecimiento) por fractura es cuando hablamos de lesión fisisaria, que puede ser solo fractura (epifisiolìsis) o desplazamiento (epifisiolistésis), entraremos con más detalles en la sección. Estas se pueden afectar por una fractura o al punto que se pueden cerrar de manera prematura, produciéndose un desequilibrio en el crecimiento normal del hueso, existiendo secuestros fisiarios, cierre prematuro del cartílago de crecimiento.
Paciente de nueve años, con lesión fisiaria por fractura no detectada ni tratada a tiempo, se evidencia secuela del cierre prematuro del cartílago de crecimiento, deformidad residual en valgo de la mano.
Es muy importante para nosotros que manejamos pacientes pediátricos evitar en lo mayor posible una afectación mayor, por origen traumático en esta zona (cartílago de crecimiento), logrando de manera inicial un resultado que en su futuro impida algunas secuelas, siendo el objetivo principal en el manejo de los pacientes pediátricos. En caso de presentar secuelas, se deben detectar a tiempo, actuando eficazmente para corregirlas evitando de igual manera algún defecto o consecuencia que límite al paciente en su etapa de juventud y adultez.
Paciente de 8 años, quien presentó fractura en codo bilateral, no fue tratado de manera adecuada, acudiendo con nosotros por deformidad residual, que comienza a limitarlo para algunas actividades cotidianas. Entre los recursos que tenemos son las diferentes tipos de osteotomías evitando una secuela mayor a éste tipo de pacientes.

Fracturas en la placa de crecimiento en codo y tobillo, dónde un manejo inadecuado puede producir secuelas en su etapa de juventud y adultez en el paciente pediátrico.
Las fracturas en los pacientes pediátricos son muy diferentes que en el esqueleto maduro, se debe entender dos zonas diferentes en el hueso de los pacientes pediátricos, ya que tienen un comportamiento y un patrón distinto, estas son: lesión fisiarias (en el cartílago de crecimiento, la vamos a abordar en epifisiolistésis y la otra zona que es en el resto del hueso sin afectación del cartílago de crecimiento.
Las fracturas pediátricas pueden tener consideraciones especiales:
* Algunas pasan desapersibidas en las RX.
* Consolidación rápida (3 a 6 semanas, según edad).
* Se fractura fácilmente.
* Patrones simples de fracturas.
* Remodelación de las deformidades.
* Ante una carga anormal el hueso es el que falla antes que otra cosa (ligamentos etc.).
* Hablamos de fracturas completas y fracturas incompletas.
* Son más frecuentes entre el 1-2 años y entre los 13-18 años.
* Es más frecuente en el varón que en la hembra, en un promedio de 2.5 varones por cada del sexo femenino.
* Son más frecuentes las fracturas en los niños del miembro torácico (muñeca, antebrazo y brazo), que las de los miembros pélvicos.
* El 52% de las fracturas tienen alguna relación con actividades deportivas.
* En las fracturas pediátricas (en miembros pélvicos) es frecuente que en el sitio de la fractura exista un estímulo al estar en fase de consolidación y produzca un sobre crecimiento del hueso, que en la mayoría de los casos por remodelación ósea se vuelve a compensar.
En los niños son muy comunes. A medida que aumenta la edad (más de 13 años) empiezan a disminuir este tipo de fractura, ya que es inversamente proporcional al grado de maduración esquelética y la formación del tejido óseo, aumentando el contenido mineral del hueso. De igual manera influye la intensidad de la fuerza que actúa sobre un hueso en crecimiento (intensidad y mecanismo), habitualmente son de bajo impacto a moderados. La mayoría de estas lesiones se manejan con tratamiento conservador (lo describiremos en la sección tratamiento)
Se evidencia la similitud en las fracturas incompletas en el niño al romper un tallo verde de un árbol, en este mismo ejemplo vemos en el otro hueso una deformidad como si se “doblara un plástico” de ahí el nombre de deformidad plástica, en la que el efecto de la carga no incide en fracturar las corticales del hueso (se presenta por falla incompletas o microfallas), por lo que el hueso toma una deformidad por el efecto de las cargas que se ejercen, llamándose deformidad plástica.
Rx de una fractura incompleta en antebrazo de un paciente pediátrico. Deformidad plástica.
Apariencia clínica de una fractura con deformidad tipo plástica, radio y cubito izquierdo, paciente pediátrico.
Cuando hay falla por compresión en el hueso metafisiario se pueden producir un tipo de fractura incompleta que se les puede llamar Torus, siendo el reflejo de las fuerzas de compresión en un hueso inmaduro, esta disminuyen a medida que aumenta la rigidez ósea.
Son aquellas que se presentan con menos frecuencia en los niños con un tejido óseo aún inmaduro, actúan cargas y fuerzas que logran romper las corticales del hueso, pueden ocurrir por mecanismo de mediano a alto impacto, estas fracturas son más frecuentes a medidas que el hueso es más rico en contenido mineral del hueso y es directamente proporcional a medida que aumenta la edad de paciente pediátrico ( más de 13 años). Son muy inestables, dolor importante, edema, compromiso vascular, en algunos casos flictenas (ámpulas). Según el caso pueden ser quirúrgicas o manejo conservador con yeso (reducción cerrada), lo describiremos en la sección Tratamiento.
El proceso de consolidación de la fractura en el niño, presenta las mismas etapas que en el adulto, la diferencia es en el tiempo (más corto) y la importante capacidad de remodelación que presentan los pacientes pediátricos, siendo este mayor al tener menor edad. Lo importante de destacar en esta sección es tener un conocimiento de lo que ocurre después en una fractura y los tiempos de recuperación.
Podemos mencionar tres períodos del proceso posterior a una fractura: Fase inflamatoria, Fase Reparativa y Fase de Remodelación.
Esta primera fase es inmediatamente después del evento traumático, puede durar hasta 48-72 horas. En esta etapa la magnitud de la inflamación no es estándar en todos los pacientes, principalmente la característica y mecanismo de la fractura es diferente en todos los pacientes. De aquí es importante los signos de alarma al inmovilizar o manejar al paciente, para evitar un problema en la circulación sanguínea comprometiendo la extremidad afectada. Signos de alarma como son: cambios de coloración en el extremo distal de la fractura (palidez, oscurecimiento etc.), imposibilidad de mover los dedos del extremo afectado, pérdida de la sensibilidad, dolor que no cede con analgésicos y una vez inmovilizada la extremidad, cambio de temperatura en los dedos distales de la lesión, entre otros.
Esta segunda fase comienza desde la primera semana hasta la tercera o quinta semana después del evento traumático (cambia según la edad entre mayor edad aumenta y el tipo de fractura completa e incompleta, multifragmentaria etc.), en esta parte es dónde la potencialidad en el niño es muy significativa, células pluripotenciales se especializan en formadoras de hueso y en otras que son las que reabsorben el hueso, aquí hay un predominio importante de las células formadoras en proporción considerable. Se evidencia en los controles radiográficos formación de hueso redundante (hueso desorganizado). Existe una fase de transición entre el callo blando (en formación) a un callo definitivo (consolidación de la fractura)
Esta última etapa puede empezar desde la cuarta semana y durar hasta 3 a 6 meses. Cuando empieza la remodelación es la formación del callo definitivo (promedio de 3 a 6 semanas en el niño), la remodelación sigue actuando a pesar de retirar el yeso y estar consolidada la fractura. Es la encargada de darle la calidad y forma definitiva al hueso, está predominada por las células que reabsorben el hueso, aquí la proporción de estas células es dominante sobre las células formadoras de hueso. Su comportamiento en esta etapa es dado por la aposición del hueso según líneas de tensión (carga sobre el hueso). En conclusión en el niño el tiempo de consolidación de una fractura es en promedio entre tres a seis semanas, según la edad del paciente y el tipo de fractura, en pacientes de más de 13 años puede aumentar el tiempo de consolidación dos a tres semanas más.
Es la fractura y deslizamiento con afección en el cartílago de crecimiento del hueso, que es la zona dónde el hueso crece de manera progresiva en la etapa de infante, niño, preadolescente y adolescente, de aquí lo importante de determinarla y realizar un tratamiento adecuado. Una lesión en ésta zona no detectada o mal manejada, podría dejar al niño una deformidad residual en la etapa de adulto, que puede limitar sus actividades diarias o alguna actividad con exigencia deportiva. Siendo necesario cirugías correctivas tardías para disminuir su limitación.
En estas lesiones usamos una clasificación de referencia que es la de Salter y Harris, que nos ayuda en el manejo y pronóstico, evitando en lo posible disminución de las secuelas en los pacientes pediátricos.
Tipo I
Estas en la mayoría de las veces son desapercibidas, esta acompañado de un perióstio delgado, la fuerza que actúa en la fractura es cizallante, afecta el cartílago de crecimiento en todo su espesor, puede existir desplazamiento y su manejo la mayoría es con reducción cerrada y colocación de yeso; en algunos casos amerita cirugía abierta y osteosíntesis.
Espifisiolistesis Tipo 1, en cóndilo medial del codo, con indicación quirúrgica, paciente de 7 años.
Tipo II
El trazo de la fractura afecta parte del cartílago de crecimiento y afección al hueso de metafisis próximal no afectando la articulación , es una de la más común, suele estar el periostio intacto, mayor frecuencia en pacientes mayores de los 10 años, la mayoría se resuelven con manejo conservador, reducción cerrada y colocación de yeso.
Tipo III
El trazo de fractura además que afecta el cartílago de crecimiento afecta la parte articular, la mayoría de estas lesiones son quirúrgicas, reducción abierta y osteosíntesis.
Tipo IV
El trazo de fractura afecta el cartílago de crecimiento, la articulación y el hueso de la metáfisis proximal, creando un triángulo de fractura. Estas presenta un porcentaje importante de secuela, si no es tratada correctamente, arresto fisiario, cierre prematuro del cartílago. La mayoría se trata con cirugía abierta, con material de osteosíntesis. Es la de peor pronóstico.
Tipo V
Las fuerzas que actúan en la fractura son de compresión sobre el cartílago de crecimiento, son difícil de diagnosticar, hay que realizar un minucioso examen físico y visualización de los estudios imagenológicos. El no ser manejado de manera adecuada puede traer secuelas irreversibles e importantes, al cerrarse el cartílago de crecimiento, de igual manera en algunos casos que se detectan y manejan pueden evolucionar con pronóstico reservado.
Secuela de una lesión fisiaria tipo 5.
Las fracturas en el paciente pediátrico tienen dos vías de tratamiento, algunas con criterio conservador, en la que lo inmovilizamos con un aparato de yeso (que puede realizarse una reducción cerrada) y el otro manejo es el quirúrgico. En las dos opciones de tratamiento contamos con lo necesario para el tipo de paciente y caso: pediatra (si es requerido), anestesiólogo, etc; cuyo objetivo aparte del manejo de la fractura es disminuir en lo posible el evento traumático para el paciente y el entorno familiar.
Manejo Conservador (Yesos)
El manejo conservador son todos los procedimientos que se realizan para resolver algún tipo de fractura, sin la necesidad de realizar alguna cirugía abierta, éste se puede realizar en quirófano bajo anestesia (menos traumático para el paciente, según sea el caso), como en las reducciones de las fracturas con criterio conservador con algún desplazamiento y deformidad (es necesario realizar alguna maniobra para reducir la fractura) o realizarse sin necesidad de llevar al paciente a quirófano (solo colocación de alguna inmovilización sin necesidad de alguna reducción cerrada).
Las fracturas que normalmente manejamos de esta manera son las fracturas incompletas en tallo verde, fracturas con defecto plástico y fracturas con efecto de compresión tipo torus, algunas fracturas con afectación en cartílago de crecimiento como los tipos dos de Salter y Harris ver sección epifisiolistésis
El yeso es el actor principal de la inmovilización. Actualmente tenemos en el mercado diferentes materiales en la realización de la inmovilización; está el tradicional que es el realizado con vendas de yeso (blancas), teniendo como ventaja el moldeado en la superficie anatómica y una corrección del yeso mientras se endurece, presenta un menor costo para el paciente. Las desventajas es que es más pesado y permite menor transpiración de la piel y aumento de la temperatura e incomodidad en la zona afectada.
El Material sintético (fibra de vidrio), es más rápido para colocar, más ligero, menos incómodo, pueden ser mejor vistosos para el paciente y familiares (tipo de color, dibujos, comics, etc.). Desventaja más costosa, el ortopedista debe realizar las maniobras y el moldeado de manera rápida, sin posibilidad de corrección de la postura por el tiempo de endurecimiento rápido.
Indiferentemente el material a colocar, lo más importante es el procedimiento de la colocación, el ajuste justo sobre la piel y anatomía del miembro afecto, moldeado, posición y actitud que debe de quedar el miembro afectado, ya que el objetivo es mantener la reducción para una consolidación adecuada.
Debemos destacar posterior de una colocación de un yeso (indiferentemente el tipo de material), es que el yeso es rígido y no permite la adaptación en el momento del proceso inflamatorio, por lo que en algunos casos actúa como torniquete, evitando que la sangre de retorno de la parte distal del miembro afecto regrese en la velocidad adecuada, produciendo en algunos casos lo que se denomina síndrome compartamental, que no es más que el aumento de la presión intersticial, siendo las facias musculares factor de torniquete dentro del compartimiento muscular, desencadenando un proceso isquémico progresivo en el compartimiento muscular. El signo inicial es el dolor que no cede con analgésicos, ni posturas, este dolor se exacerba al mover los dedos (imposibilidad para realizarlo); asociadamente cambio de coloración, edema, enrojecimiento, palidez, hormigueo, pérdida de la sensibilidad, etc.
Observemos la clínica de un paciente con síndrome comparte mental.
Ante éstas dudas debe comunicarse con su médico.
Algunos cuidados del yeso:
* Si es de un material no adecuado para la resistencia al agua, no debe mojarse, ya que puede reblandecerse, partirse, mal olor, etc. Perdiendo la reducción de la fractura y con ello el fracaso en la estabilidad y consolidación de la fractura
* No introducir cosas entre el yeso y su piel, ya que puede producir daños en la piel no visibles por el yeso, infección, laceraciones, úlceras, etc.
* No se debe apoyar en el yeso.
* Ante cualquier duda comuníquese con su médico.
* Debe mantener el miembro afecto elevado en los momentos de reposo del paciente.
* No mantener el miembro afectado por tiempo prolongado más abajo del cuerpo, ya que por la gravedad aumenta la resistencia a la sangre para el retorno venosos y puede existir congestión venosa, existiendo molestia, dolor y parestesia.
Paciente masculino de 8 años de edad, quien presentó caída al estar jugando, apoyando la mano derecha con todo el peso del cuerpo, presentando traumatismo en muñeca con dolor, edema, deformidad y limitación importante. Evidenciamos deformidad importante, realizando estudios imagenológicos, con fractura distal de radio derecho desplazada, sin afectación al cartílago de crecimiento.
Por el tipo de fractura realizamos bajo procedimiento cerrado, maniobras de reducción y visión con arco en C (fluoroscopio), en quirófano bajo anestesia y colocación de inmovilización con fibra de vidrio.
Control radiológico con reducción de la fractura y resultado aceptable. Retiro del yeso y consolidación de la fractura a las 8 semanas, con movilización inmediata, (la ventaja en los pacientes pediátricos que una minoría necesita rehabilitación, ya que al no existir dolor ellos mismos regresan a sus actividades cotidianas con mucha facilidad).
Control radiológico a los 4 meses, con evidencia de consolidación definitiva y remodelación ósea, recuperación de movimientos en su totalidad.
Paciente masculino de 8 años de edad, quien presentó traumatismo en hombro derecho al estar jugando a las luchas, presentando dolor deformidad, edema y limitación para mover el brazo derecho. Una vez realizado los estudios imagenológicos encontramos fractura del tercio próximal del humero derecho, con criterios de manejo conservador y reducción cerrada.
El paciente lo tratamos con maniobras de reducción cerrada en quirófano e inmovilización con cabestrillo especial.
Control radiográfico a las 10 semanas de la fractura, con consolidación de la misma, en fase de remodelación ósea, inicio de la movilidad con resultado satisfactorio a los 3 meses de la fractura
Paciente femenina de 7 años de edad, quien presentó caída al andar en bicicleta, apoyando la mano izquierda, presentando traumatismo en muñeca con dolor, edema, deformidad y limitación importante. Evidenciamos deformidad importante, realizando estudios imagenológicos, con fractura distal de radio derecho desplazada, sin afectación al cartílago de crecimiento.
Rx Ap y Lateral, con fractura en tercio distal del radio y cubito izquierdo, desplazada.
Se procede en quirófano a realizar bajo anestesia, maniobras de reducción cerrada con visión fluoroscopica e inmovilización con yeso.
Control radiográfico post operatorio aceptable, reducción de la fracturas y estabilidad con el yeso. Manteniéndose con cuidados del yeso por 8 semanas para el retiro del mismo y movilización inmediata.

Resultado final con control radiológico a los 3 meses, consolidación definitiva aceptable alineación y en fase de remodelación ósea. Retorna a sus actividades recreativas y cotidianas a los 3 meses de la fractura.
Paciente femenina de 6 años de edad, quien presentó caída al andar en patines, apoyando la mano izquierda, presentando traumatismo en antebrazo con dolor, edema, deformidad y limitación importante. Realizando estudios imagenológicos observamos una fractura en tercio distal del radio y cubito izquierdo.
Se decide manejo conservador con ciertas maniobras de reducción y colocación de yeso, con control estricto.
Control radiológico aceptable (en los niños en este tipo de fractura el resultado control inmediato no necesariamente debe estar al cien por ciento, solo hay que mantener lo permitido en la reducción de una fractura pediátrica, en cuanto: anulación, acortamiento y desplazamiento, que en este caso se logra, permitiendo actuar la remodelación ósea y obteniendo un resultado satisfactorio).
Resultado a los 5 meses de la fractura, con evidencia de remodelación ósea aceptable, no limitación funcional y actividad normal en la paciente.
Paciente femenina de 7 años de edad, quien presentó accidente automovilístico, presentando dolor, edema, deformidad y limitación en el fémur izquierdo. Realizando estudios imagenológicos observamos una fractura en tercio proximal del fémur izquierdo, desplazada y angulada.
Realizamos procedimiento en quirófano, reducción cerrada, maniobras de reducción y colocación de espica de yeso.
Resultado a los 3 meses de la fractura con consolidación de la misma, manteniendo los parámetros, de rotación, angulación y acortamiento. Se evidencia a los 4 meses de la fractura recuperación de su funcionalidad sin imitación, con reintegro en sus actividades cotidianas
Manejo Quirúrgico
El manejo quirúrgico son todos los procedimientos que se realizan para resolver una fractura, por medio de una cirugía en el quirófano, realizando algún procedimiento que invada a través de un tipo de incisión a la piel, introduciendo al organismo algún tipo de osteosíntesis (placas, clavos, clavillos etc.).
En la mayoría de los casos realizamos los procedimientos con mínima invasión, teniendo la ventaja de una recuperación más corta, contribuyendo a disminuir los riesgos quirúrgicos y complicaciones en el paciente.
Las fracturas que normalmente manejamos de esta manera son las fracturas completas con indicación quirúrgica (acortamiento, desplazamiento, angulación y rotación no permitida, con alto riesgo de secuelas en el paciente, fracturas con lesión en cartílago de crecimiento como las lesiones tipo Salter y Harris algunos tipos uno, tres, cuatro y cinco), la mayoría de fracturas expuestas.
Entre algunas consideraciones que debemos tener en cuenta en el paciente pediátrico, es que normalmente el paciente está en constante crecimiento, por lo que al colocarle un material de osteosíntesis (placas, tornillos, clavos, clavillos, etc.), una vez que termine la consolidación del hueso, es muy importante el retiro del material (según sea el caso), ya que el hueso tiene un periostio muy vascular izado, teniendo tendencia en la formación de hueso sobre el material (englobando el material de osteosíntesis), dificultándose el retiro del mismo y en algunos casos afectar el desarrollo normal del hueso.
Mínima Invasiva
El término mínima invasiva es un procedimiento quirúrgico que usamos con frecuencia (se podrán apreciar en la mayoría de casos clínicos mostrados en nuestra sección de fracturas en miembros torácicos y pélvicos), en la que por medio de material especializado (arco en c, instrumental, material de osteosíntesis, etc), realizamos maniobras de reducción de la fractura y colocación de la osteosíntesis, sin necesidad de incisiones agresivas en la piel con disecciones extensas. Teniendo la ventaja de una recuperación más corta. Evita complicaciones y riesgos en el procedimiento quirúrgico.
Observemos un caso de una fractura supracondílea de humero derecho, en un paciente de 6 años.
Realizamos en quirófano maniobras de reducción con visualización fluoroscopica (arco en c).
Colocación de osteosíntesis percutáneo, con la reducción de la fractura.
Mínima incisión.
* El Miembro torácico son todos los huesos conformados por: escápula, clavícula, humero, radio, cubito y mano (articulaciones del hombro, codo y muñeca).
* Son las más frecuentes en pacientes pediátricos.
* La más común de las fracturas en el miembro torácico son las fracturas en el radio en la parte distal en un 45.1 %, seguido por el humero con un 18.4%.
* La mayoría de las fracturas de clavícula en los pacientes pediátricos se maneja de manera conservadora, con una inmovilización relativa del brazo afectado.
* Las fracturas de escápula no son frecuentes en los pacientes pediátricos y cuando aparecen se producen por traumatismo de alto impacto (accidentes de tránsito).
Fracturas en el Humero
En las fracturas de humero en el niño destacamos una de las más frecuentes que son las fracturas supracondileas.
* Son más frecuentes en el sexo masculino con un 2 a 1 respecto al sexo femenino. Predominan más del lado izquierdo (2 a 1).
* Entre la complicación más frecuente podemos citar las lesiones nerviosas (nervio cubital, mediano y radial), en un 12 %. Más frecuente nervio cubital y nervio mediano (rama interósea anterior).
Lesión de la rama del nervio mediano, interósea anterior.
Estas son directamente proporcional al tipo de fractura y su mecanismo, si encontramos una fractura supracondilea cuyo mecanismo produjo un desplazamiento postero medial en extensión el nervio radial es el más afectado. Produciendo una lesión temporal con recuperación de hasta 6 meses (neuropráxia).
Fractura con patrón postero lateral en extensión, el nervio que se lesiona es el mediano.
Fractura con patrón en flexión, el nervio afectado es el nervio mediano.
En las lesiones vasculares, una de los más afectados es la arteria braquial. El desplazamiento por los fragmentos óseos produce compresión asociada a la cascada del proceso inflamatorio del trauma (edema, inflamación, partes blandas, etc.). De ahí es muy importante la reducción de la fractura de forma temprana, para evitar más complicaciones.
La mala unión (consolidación viciosa, pseudoartrosis que es poco común). La consolidación viciosa es lo que hay que evitar y esto se puede lograr con una reducción y osteosíntesis adecuada (en caso de necesitarse), normalmente una angulación no remodela, la translocación de la fractura sí.
Paciente de 8 años con secuelas de fractura supracondilea maltratada, acude con nosotros para su lograr un mayor beneficio (candidato a osteotomía correctora).
Otras complicaciones son las miositis osificante y la necrosis avascular.
Miositis osificante (formación de hueso heterotópico).
Entre los tipos de fractura supracondílea lo podemos englobar en tres tipos:
* Tipo uno. Mínimo desplazamiento, la mayoría se pueden manejar con tratamiento conservador.
* Tipo dos. Un desplazamiento mayor, con contacto cortical, angulación y rotación.
* Tipo tres. Desplazamiento sin contacto de las corticales, rotación de los fragmentos.
Paciente masculino de 6 años de edad, quien presentó traumatismo en codo izquierdo, presentando dolor, edema, deformidad con limitación importante. Encontrando en los estudios radiológicos fractura supracondílea humeral izquierda tipo 3.
La mayoría de las fracturas la manejamos con técnica mínima invasiva (en pocas ocasiones según el caso lo acompañamos con reducción abierta por imposibilidad de una reducción aceptable y el factor importante es si parte del perióstio y tejidos blandos impiden la reducción adecuada.).
Rx con fractura supracondílea humeral izquierda tipo 3 y clínica en el paciente.
Procedimiento en quirófano reducción cerrado y osteosíntesis (mínima invasiva).
Colocación del yeso posterior de la osteosíntesis. Con un promedio de 4 a 8 semanas (según la edad del paciente).
Una vez consolidado la fractura 6 semanas, se programa para retiro del yeso y el material de osteosíntesis en quirófano (ambulatorio), con resultado aceptable, con recuperación progresiva de la función y regreso a sus actividades cotidianas.
Paciente femenina de 3 años de edad, quien presentó caída al estar jugando en brincolín, apoyando el codo izquierdo. Evidenciamos deformidad dolor en codo izquierdo, edema y limitación importante. Con estudios imagenológico se describe una fractura supracondilea humeral tipo 3.
Estudios radiológicos con el tipo de fractura supracondílea tipo 3 y clínica del paciente con visualización de la deformidad en quirófano.
Se propone procedimiento quirúrgico reducción cerrada control fluoroscopica con arco en C y fijación con clavillos de Kirshner.
Control post operatorio con resultado aceptable.
A las 7 semanas se realiza el retiro del yeso y el material de osteosíntesis en quirófano (cirugía ambulatoria), evidenciemos Rx control con consolidación de la fractura, recuperación del eje anatómico, sin presentar limitación para su función, recuperación de su función y pronto retorno a sus actividades diarias. Resultado satisfactorio.
Paciente femenino de 2 años de edad, quien presentó caída al estar jugando, apoyando el codo izquierdo. Con deformidad, dolor en codo izquierdo, edema y limitación importante. Con estudios imagenológico se describe una fractura supracondílea humeral tipo 2.
Rx con fractura supracondilea tipo 2, codo izquierdo.
Se realiza en quirófano reducción cerrada con osteosíntesis, uso de arco en C y colocación de yeso.
Rx post operatorias, con reducción aceptable y fijación con osteosíntesis.
Consolidación a las 6 semanas, se programó para retiro de yeso y osteosíntesis (cirugía ambulatoria), evolución favorable, reintegro a sus actividades normales sin limitación.
Paciente masculino de 7 años de edad, quien presentó fractura supracondílea en codo izquierdo, quien fue manejado de manera inadecuada hace dos años, actualmente presenta secuelas de consolidación viciosa del codo izquierdo, impidiendo algunas de sus funciones.
Rx con secuelas de consolidación viciosa de una fractura supracondílea humero izquierdo (codo en varo).
Examen físico del paciente con deformidad en varo del codo izquierdo.
Realizamos osteotomía correctora, para corregir la deformidad en los tres ejes y fijación con osteosíntesis mínima.
Resultado post operatorio, con corrección adecuada de la deformidad del codo en varo por secuelas de consolidación viciosa de una fractura supracondílea maltratada. Con mejoría progresiva de sus funciones.
Como fue mencionado (fracturas del humero, supracondíleas), comprende la parte distal articular del humero y cabeza del radio con el olécranon del cubito, juntos forman la articulación del codo.
En esta parte mencionaremos, las lesiones más comunes que son las lesiones en los cóndilos humerales, cabeza de radio (subluxación) y olecranon. (las fracturas supracondíleas ya mencionadas)
Subluxación de la cabeza del radio, “Codo de la niñera”.
Hablamos de esta patología a una subluxación que ocurre en la cabeza del radio en formación del paciente pediátrico entre el primer año y los seis años de edad, esta se produce por un tirón indirecto del codo al jalar de la mano al niño. El término “codo de la niñera” se debe principalmente porque su relación de esta patología en los niños que eran cuidados por personas ajenas a los padres (niñeras), al levantar al niño de la mano. Al realizar el movimiento de tracción (al levantarlo) acompañado de unos pronos supinación violenta, se subluxa la cabeza del radio (por estar en formación, ser de cartílago y plasticidad de la articulación) facilita esta patología. La clínica es que el paciente presenta dolor constante e impresiona que el niño llora sin causa aparente, ya que no puede mover el codo y no para de llorar.
Mecanismo de lesión del “codo de la niñera”.
El tratamiento es llevar al paciente con el ortopedista, ya que con una maniobra de reducción sutil del codo se logra realizar el tratamiento y el paciente deja de llorar, se inmoviliza con un cabestrillo por 2 a 3 semanas.
Otras lesiones que se acompañan de luxación de la cabeza del radio son las lesiones con fractura del cubito (Fracturas o lesiones tipo Monteggia).
Fractura del cóndilo y epicóndilos (lateral y/o medial) del codo.
Estas representan el 15 % de las fracturas del codo en los pacientes pediátricos, depende del grado de desplazamiento es su tratamiento (quirúrgico o conservador). Depende de la edad del paciente suelen pasar inadvertidos (fracturas de epicóndilo), si no se realiza una exploración adecuada y estudios radiográficos comparativos, en las lesiones traumáticas del codo.
Observemos en este caso paciente masculino de 8 años de edad con traumatismo en codo izquierdo, al realizar estudios comparativo de ambos codos, se evidencia (flechas) como el núcleo de osificación del cóndilo medial (epicóndilo) del codo izquierdo está desplazado en relación con el codo derecho.
Con este desplazamiento el paciente es candidato a realizar manejo quirúrgico, mínima osteosíntesis.
Paciente femenino de 10 años con fractura del cóndilo humeral lateral.
Sometida a manejo quirúrgico, mínima incisión, uso de fluoroscopio y osteosíntesis. Con reducción y fijación adecuada.
Fractura del olécranon.
Estas se presentan con mayor frecuencia en las edades mayores de los 7 años, dónde ya empieza la osificación del núcleo de crecimiento del olécranon. Normalmente se producen por traumatismos directos en el codo.
El manejo si no hay desplazamiento es la inmovilización por 3 a 6 semanas con un yeso.
Al existir un desplazamiento importante que produce escalón en la articulación y es inestable recurrimos a la cirugía.
Paciente masculino de 8 años de edad, quien presentó traumatismo en codo izquierdo, presentando dolor, edema, deformidad con limitación importante. Encontrando en los estudios radiológicos fractura en el epicóndilo humeral medial.
Clínica del paciente con fractura del epicóndilo humeral medial.
Realizamos rx comparativas, para evidenciar con mayor claridad el desplazamiento del epicóndilo medial del codo izquierdo (flecha señalando punto óseo, desplazado), en esta parte anatómica del codo se insertan los músculos epicóndilos.
Realizamos cirugía con mínima incisión y osteosíntesis, visión fluoroscopica.
Rx post operatoria, con mínima osteosíntesis y recuperación de la anatomía del codo evitando secuelas en su futuro. Consolidación a las 6 semanas, se programa para retiro de la osteosíntesis y el yeso comienzo de la actividad diaria y recuperación progresiva de sus funciones del codo.
Paciente femenina de 10 años de edad, quien presentó traumatismo en codo izquierdo, presentando dolor, edema, deformidad con limitación. Fue manejada en otra institución no realizando el diagnóstico certero, inmovilizando la paciente (de manera inapropiada).
Vemos radiografias del manejo previo de la lesión del codo.
Posteriormente se evidencia el desplazamiento mayor del epicondilo humeral medial por fractura del mismo no diagnosticada.
Una vez que acude con nosotros se programa para la realización de mínima osteosíntesis, reducción del epicóndilo humeral, para evitar la menos secuelas posibles en su etapa de desarrollo.
Colocación de osteosíntesis, con reducción de la fractura, con colocación del yeso.
Paciente a las 6 semanas, con reducción adecuada del epicondilo, posteriormente en cirugía ambulatoria se extrae el material de la osteosíntesis, con retiro del yeso e inicio de su rehabilitación, con su pronto retorno a la actividad diaria y deportiva sin limitación
Paciente femenina de 7 años de edad, quien presentó traumatismo directo en codo izquierdo al caer de la bicicleta, presentando dolor, edema, deformidad con limitación.
Se realizan los estudios radiográficos encontrando fractura desplazada a nivel del olécrano izquierdo
Presentando criterios quirúrgicos para realizar osteosíntesis con sistema de banda de tensión.
Rx post operatorio con resultado satisfactorio. Se realiza posteriormente el retiro del yeso y osteosíntesis a las 6 semanas de la cirugía, por medio de cirugía ambulatoria. Recuperación de su función de manera progresiva, sin limitación del codo.
En esta sección abarcaremos las fracturas ocurridas en la diáfisis (cuerpo) de los huesos del antebrazo (cubito y radio), con criterios quirúrgicos (parámetros en acortamiento, rotación y angulación). De igual manera hablaremos de la patología combinada de luxación del radio próximal con fractura del cubito (Fractura tipo Monteggia).
El tercio medio del antebrazo es la parte menos protegida desde el punto de vista muscular, ocurren más en los varones con dos tendencias de edad entre los 8 a 9 años y entre los 12 a 14 años de edad, en las hembras es más frecuente entre los 5 y 6 años de edad.
Las fuerzas deformantes en estas fracturas son directamente influenciadas por las inserciones musculares. Normalmente el mecanismo de fractura son caídas con la mano en extensión o traumatismos directos.
Las fracturas completas en el antebrazo al fracturarse los dos huesos (cubito y radio) son muy inestables y el manejo conservador en la mayoría de los casos pasa a segundo plano.
Una vez determinado el tipo de fractura y manejo inicial, nuestra preferencia es el uso de técnicas mínima invasiva osteosíntesis, permitiendo menos complicaciones y una recuperación más pronta. En cuanto al tipo de osteosíntesis es más frecuente el uso de clavos centromedulares, por lo práctico en el retiro del mismo (una vez de terminar su función que es la consolidación del hueso, es necesario su retiro en el paciente pediátrico), entro otros medios de fijación tenemos el uso de placa de osteosíntesis y fijadores externos. La determinación del tipo de material a usar depende del tipo de fractura, edad del paciente y experiencia del cirujano.
Fractura en antebrazo (radio y cubito), resuelta con clavo centro medular.
Fractura en antebrazo (radio y cubito), resuelta con placa de osteosíntesis.
Nuestra forma de realizarlo.
Preferimos en la mayoría de los casos (depende del tipo de fractura), técnica de mínima invasiva con uso de clavo centro medular.
Fractura en antebrazo en paciente de 8 años de edad, resuelto con técnica mínima invasiva, secuencia en el tratamiento quirúrgico con clavo centromedular, uso de fluoroscopio y reducción cerrada.
Resultado final
• Luxación de la cabeza del radio con fractura del cubito, “Fractura tipo Monteggia”.

Este tipo de fractura que es muy frecuente en el antebrazo ocurre en las caídas con traumatismo en el antebrazo teniendo diferentes mecanismos:
El tipo uno: es la más frecuente de las fracturas tipo Monteggia (aproximadamente 70%), fractura del cubito con luxación anterior de la cabeza del radio
El manejo conservador con reducción cerrada es buena opción, en caso de no conseguir una reducción adecuada se realiza manejo quirúrgica con mínima invasiva y osteosíntesis.
Tipo dos: fractura del cubito con luxación posterior de la cabeza del radio. (no es muy frecuente).
Tipo tres: Es la segunda en frecuencia, fractura del cubito y luxación lateral de la cabeza del radio.
Se realiza reducción abierta de la cabeza del radio y osteosíntesis del cubito.
Tipo cuatro. Luxación de la cabeza del radio con fractura del cubito y del radio asociada. Son las de menos porcentaje (el 1% aproximadamente de las lesiones tipo Monteggia).
Lesión tipo 4 de Monteggia, reducción abierta de la cabeza del radio, clavo centro medular del cubito y placa de osteosintesis al radio.
Paciente masculino de 8 años de edad, quien presentó traumatismo en antebrazo derecho, presentando dolor, edema, deformidad con limitación importante. Encontrando en los estudios radiológicos fractura en tercio medio de diáfisis del cubito y radio.
Rx con datos de fractura completa de la diáfisis del cubito y radio derecho
Se propone cirugía mínima invasiva con osteosíntesis clavos centro medulares en ambos huesos. (uso de fluoroscopio).
Técnica de reducción con mínima incisión (visión fluoroscopica).
Consolidación de fractura a las 10 semanas, posteriormente se programa para retiro del yeso y material de osteosíntesis. Paciente a los 4 meses de la cirugía, con recuperación de la movilidad y actividad básicas del antebrazo
Paciente masculino de 7 años de edad, quien presentó caída en árbol (más de 3 metros de altura), presentando traumatismo en antebrazo derecho, con lesión en piel, exposición de músculos, fractura expuesta de antebrazo cubito y radio distal (tipo 3A clasificación Gustilo), y lesión de tendones. Es tratado por nuestro equipo médico, quien se realiza antes de las primeras 8 horas aseo quirúrgico con fijación osteosíntesis. Manejo de fractura expuesta acompañado de antibiótico y protocolo para fracturas expuestas. Derivación de tejidos y reparación de tendones.
Radiografías preoperatorias, con trazo de fractura en cubito derecho desplazada y expuesto, fractura de radio tercio distal, lesión con exposición de tejidos en el examen físico.
Se realiza osteosíntesis del cubito, reparación de tendones, aséo quirúrgico exhaustivo y manejo de las partes blandas y piel.
Resultado a los 4 meses de la cirugía consolidación de las fracturas, recuperación de las funciones de los tendones y cicatrización de las heridas.
Como resultado del protocolo de rehabilitación y tratamiento se evidencia la recuperación de sus funciones de manera aceptable, no dejando secuelas importantes.
Paciente femenina de 6 años de edad, con caída en bicicleta, con dolor deformidad, edema y limitación en antebrazo derecho y codo. Presentando fractura del cubito y luxación de la cabeza del radio próximal derecho (lesión tipo Monteggia Tipo I).
Rx preoperatoria Lesión Tipo Monteggia I (fractura del cubito con luxación de cabeza del radio próximal).
Programamos para procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo, reducción de la cabeza del radio y osteosíntesis percutánea con calvo centro medular.
Radiografías post operatorias Ap y Lateral, con reducción de la luxación de la cabeza del radio y reducción de la fractura del cubito con osteosíntesis. Resultado aceptable.
Resultado final (Rx a los 4 meses), consolidación de la fractura (retiro del material de osteosíntesis y yeso a las 10 semanas de la fractura), rehabilitación inmediata con retorno a sus actividades de manera progresiva. Resultado satisfactorio.
Paciente masculino de 6 años de edad, quien presentó traumatismo en antebrazo derecho dolor, edema, deformidad y limitación funcional. Rx con fractura del tercio distal del cubito y radio.
Realizamos osteosíntesis mínimamente invasiva, clavo centromedular percutáneo al radio y el cubito reducción indirecta.
Resultado de la osteosíntesis, reducción de la fractura aceptable. Consolidación de la misma a las 10 semanas de la fractura. Se realiza retiro de la osteosíntesis y el yeso de manera ambulatoria. Resultado final satisfactorio.
Paciente masculino de 14 años de edad, quien presentó traumatismo en antebrazo derecho dolor, edema, deformidad y limitación funcional al jugar futbol. Rx con fractura del tercio medio del cubito y radio derecho.
Rx del antebrazo derecho con evidencia de fractura del antebrazo con desplazamiento importante.
Se programa para la realización de osteosíntesis con sistema de placa (por inestabilidad de la fractura y huesos en fase de culminación de su desarrollo).
Resultado post operatorio aceptable.
Rx a los 5 meses de la fractura. Se realizó a los 4 meses retiro del material de osteosíntesis (una vez consolidado). Resultado final satisfactorio.
Paciente femenina de 7 años de edad, quien presentó traumatismo en antebrazo derecho al caer en trampolín, presentando dolor, edema, deformidad con limitación. En Rx se evidencia fractura de radio y cubito distal.
Realizamos reducción cerrada y osteosíntesis de radio cubito con técnica mínima invasiva, colocación de sistema de enclavado centro medular.
Rx a los 3 meses de la cirugía con consolidación de las fracturas y resultado satisfactorio. Sin secuelas. (A las 10 semanas de la fractura se realizó retiro de material de osteosíntesis y yeso, posteriormente rehabilitación inmediata).
Estas son unas de las fracturas más comunes en pacientes pediátricos, la parte metafisiaria es la más frecuente y posteriormente la físis distal del radio.
El mecanismo más común son las caídas simples de su propia altura. El rápido crecimiento de hueso puede predisponer a estas fracturas, asociado con la parte más débil del hueso del área metafisiaria. La extremidad superior izquierda predomina un 1.3 a 1 en relación a la derecha (una explicación es que la mayoría de pacientes son diestros y utilizan la mano izquierda de protección al caer).
La mayoría de estas fracturas se manejan con reducción cerrada y yeso (de 3 a 8 semanas, según la edad del paciente, en menos edad mayor potencialidad de consolidación en menos tiempo).
Fractura distal de radio con lesión fisisaria, resuelta con reducción cerrada y yeso (4 semanas).
Algunas fracturas presentan criterios quirúrgicos con inestabilidad y fracturas complejas.
Paciente masculino de 13 años, con fractura compleja de radio y cubito distal, manejada con fijación externo, mínima invasiva y movimiento continuo pasivo.
(ver sección politrauma fractura en muñeca).
Resultado a los 4 meses de la cirugía, ya con retiro del fijador y material de osteosíntesis.
Paciente masculino de 13 años de edad, quien presentó traumatismo en muñeca derecha al presentar caída en bicicleta, presenta dolor, deformidad, edema y limitación funcional muñeca derecha. Rx encontramos fractura compleja del radio distal con trazo articular.
Fractura con indicación quirúrgica, nuestra elección fijación externa con sistema tipo Penning, reducción cerrada, uso de fluoroscopio y osteosíntesis con clavillos, para realizar movimiento pasivo continuo.
(ver sección de fractura de muñeca en Politrauma).
Visión fluoroscopica, con realización de la reducción de la fractura con ligamentotaxis y fijación con sistema tipo Penning y clavillos para osteosíntesis.
Resultados post operatorios aceptable.
Consolidación de la fractura con retiro del fijador y la osteosíntesis a los 4 meses de la cirugía, evolución favorable. Movimientos aceptables posteriores del retiro del material
Paciente femenina de 9 años de edad, quien presentó traumatismo en muñeca izquierda al presentar caída, presentando dolor, deformidad, edema y limitación funcional muñeca izquierda. Rx encontramos fractura del radio distal y cubito, sin afección articular, ni fisiaria.
Por inestabilidad importante decidimos mínima invasiva, osteosíntesis percutánea (clavo centromeduar, sin lesionar la físis), reducción cerrada (fluoroscopio) y colocación de yeso.
Resultado post operatorio aceptable. Mínima invasiva con osteosíntesis.
Resultado final, consolidación de la fractura a los 3 meses, se procedió al retiro de la osteosíntesis y yeso (en quirófano), inicio inmediato del movimiento, sin secuelas.
Paciente femenina de 7 años de edad, quien presentó traumatismo en muñeca izquierda al presentar caída, presentando dolor, deformidad, edema y limitación funcional muñeca derecha. Rx encontramos fractura del radio distal y cubito, sin afección articular, ni fisiaria.
Se propone por edad del paciente y fractura, manejo con reducción cerrada en quirófano y colocación de yeso.
Resultado post operatorio satisfactorio, consolidación a las 8 semanas, retiro del yeso e inicio de movimiento, con recuperación progresiva sin limitación funcional.
El miembro pélvico comprende la cadera, el fémur, la tibia y el pie. Dónde abarcaremos las fracturas en las tres primeras. Siendo menos frecuente que en los miembros superiores. Entre las más frecuentes de las fracturas en miembro pélvico es la tibia (15.1%) duplicando al fémur que presenta un 7.6%, del total de todas las fracturas en el paciente pediátrico.
En esta sección hablaremos de las fracturas con criterio quirúrgico.
Fracturas en la Cadera.
Las fracturas en el cuello femoral de la cadera en pacientes pediátricos, no son frecuentes, cuando ocurre se debe a un mecanismo con traumatismo de alta intensidad (accidente automotor, caídas de altura considerable, entre otras).
El manejo de elección por nuestra parte es la colocación de tornillos canulados, con el uso de florusocopio, con técnica mínima invasiva, la mayoría de las veces no realizamos reducción abierta, pero por la complejidad en la reducción en algunos de los casos lo usamos con alguna frecuencia.
Unos de los problemas frecuentes en este tipo de fractura son:
• La necrosis avascular de la cabeza femoral (5 % al 17%).
Entre los mecanismos en que se produce mencionamos la presión de los vasos femorales al presentarse la fractura, por hemartrosis (sangre en la articulación) y la inestabilidad de la fractura después de la lesión.
• Coxa vara.
Es la disminución del ángulo cervico diafisiario del fémur, esta se produce por cierre del cartílago de crecimiento de manera prematura, por mal unión (pseudoartrosis) o necrosis avascular.
Coxa vara con acortamiento del cuello femoral (secundario al cierre prematuro del cartílago de crecimiento en un 28% de incidencia).
• La no unión o pseudoartrosis. (7% de las fracturas de cadera).
Evolución de una pseudoartrosis de fractura del cuello femoral.
Es la no consolidación de la fractura. Se caracterizan por dolor en la cadera después de 3 meses de la cirugía y regreso a la limitación funcional del miembro pélvico afectado.
Fracturas en el fémur.
Las fracturas en el fémur por lo general lo manejamos en pacientes menores de 6 años con espica de yeso.
En pacientes mayores de los 6 años preferimos el uso de mínima invasiva con clavos centromedulares flexibles (anterogrados o retrogrados), uso de fluoroscópico. Teniendo la ventaja de la no agresividad y el retiro del material de manera fácil al consolidar la fractura (8 a 12 semanas).
Entre otras opciones que manejamos (según el caso) tenemos:
-La fijación externa. (en fracturas expuestas, fracturas complejas, lesión en tejido blando, politraumatizados con compromiso de otros órganos).
-Osteosíntesis con placa (mínima invasiva). En pacientes preadolescentes, adolescentes (según el caso).
Fractura de fémur paciente adolescente, resuelta con técnica mínima invasiva (M.I.P.O.)
Fractura en tibia.
Las fracturas en la tibia pueden ocurrir por mecanismo de baja energía, ya que el cuerpo produce un brazo de palanca largo sobre un punto de apoyo de la tibia (al existir un movimiento de rotación por ejemplo) no necesitando una fuerza extrema para producir una fractura. Las fracturas expuestas en los niños son más frecuentes en este hueso (falta de cobertura muscular, estando al contacto con la piel). La mayoría de las fracturas de tibia se manejan de manera conservadora con una bota de yeso. El tratamiento está sujeto al tipo de paciente (edad del paciente), cierre o no del cartílago de crecimiento (dónde la osteosíntesis no afecta o evite en lo posible alguna interrupción en el desarrollo del hueso al lesionar el cartílago de crecimiento). La mayoría de las osteosíntesis en paciente pediátrico (a medida que el paciente presenta menos edad) la consolidación de la fractura tiene un potencial mayor de consolidación y remodelación (menos de 6 años de edad), dónde una osteosíntesis mínima asociada a la inmovilización con yeso es suficiente, presentando mayor permisibilidad en el acortamiento, rotación, angulación y reducción de la fractura (por la potencialidad de la remodelación en esta edad), a medida que el paciente se hace adulto, cobra mayor importancia una buena reducción de la fractura y una osteosíntesis más estable.
Paciente politraumatizados el manejo lo describimos en la sección Politrauma, dónde contamos con un equipo multidisciplinario (pediatra, cirujano, neurocirujano, ortopedista, anestesiólogo), para un adecuado manejo a este tipo de pacientes.
Las fracturas con criterio quirúrgico según la edad del paciente y el trazo de fractura la podemos manejar:
-Mínima osteosíntesis (con colocación de bota de yeso).
Paciente masculino de 6 años de edad, con fractura tercio distal de tibia.
-Las otras maneras del manejo quirúrgico ya conocidas (ver sección politrauma fractura de tibia), osteosíntesis mínima invasiva, clavo centro medular y fijador externo.
Fractura tercio medio con distal de tibia, paciente adolescente resuelto con técnica mínima invasiva, placa de bajo contacto. (ver sección politrauma mínima invasiva).
Fractura tercio distal de tibia pilon tibial, compleja, paciente adolescente manejada con fijación externa y mínima osteosíntesis, resultado satisfactorio.
Fractura del tercio medio de tibia, en paciente adolescente manejado con clavo centro medular, resultado satisfactorio (clavo centro medular lo manejamos en paciente con cierre del cartílago de crecimiento (adolescentes).
Paciente masculino de 8 años de edad, quien presentó traumatismo En cadera izquierda al caerse en caballo, presentando dolor y limitación funcional en miembro pélvico izquierdo. Rx encontramos fractura a nivel del cuello del fémur izquierdo, desplazada y angulada.
Se propone manejo quirúrgico reducción cerrada, mínima invasiva con tornillos canulados.
Resultado post operatorio con reducción y fijación aceptable. Posteriormente a los 4 meses de la cirugía con consolidación de la fractura, se programa para el retiro del material de osteosíntesis en quirófano. Radiografía sin material de osteosíntesis y fractura consolidada (foto de la derecha). Paciente a los 5 meses de la cirugía con marcha estable, no limitación, con regreso progresivo a sus actividades diarias y deportivas.
Paciente femenina de 11 años de edad, quien presentó accidente automotor, resultando con dolor, edema, deformidad y limitación funcional miembro pélvico derecho. Rx encontramos fractura a nivel del tercio medio del fémur derecho, desplazada y angulada.
Mínima invasiva, técnica de reducción uso de fluoroscopio, pequeñas incisiones.
Resultado post operatorio, con aceptable reducción y consolidación de la fractura a los 3 meses de la cirugía, cicatrización de la piel con técnica mínima invasiva. Resultado satisfactorio paciente a los 5 meses de la cirugía con marcha independiente, reintegro a sus actividades cotidianas y de manera progresiva actividades deportivas.
Paciente femenina de 5 años de edad, quien presentó accidente automotor, resultando con dolor, edema, deformidad y limitación funcional en ambos miembros pélvico. Rx encontramos fractura a nivel del tercio distal del fémur derecho y fractura del tercio proximal del izquierdo (subtrocanterico).
Paciente quien se propone manejo quirúrgico con mínima osteosíntesis, mínima invasiva, reducción cerrada (clavos percutáneaos centromedualres) y colocación de espica de yeso.
Resultado postoperatorio, con reducción de las fracturas con mínima osteosíntesis y colocación de espica de yeso.
Consolidación de las fracturas a las 8 semanas, por lo que se programa para el retiro del material y el yeso inmovilizador en quirófano (cirugía ambulatoria). Rx demostrando la consolidación de las fracturas e inicio de la remodelación ósea, no dejando secuelas en el paciente. Paciente con inicio de la marcha de manera independiente después de las 10 semanas de la cirugía.
Paciente femenina de 8 años de edad, quien presentó caída al estar subida en un árbol, presentando dolor, edema, deformidad y limitación funcional en miembro pélvico derecho. Rx encontramos fractura a nivel del tercio distal del fémur derecho.
Se plantea manejo quirúrgico con sistema de enclavado centro medular flexible, mínima invasiva, uso del fluoroscopio y reducción cerrada.
Técnica de reducción mínima invasiva con colocación de sistema intramedular de titanio flexible. Reducción cerrada y uso del fluoroscopio.
Resultado post operatorio satisfactorio.
Consolidación de la fractura a las 8 semanas. Resultado satisfactorio, movilización temprana y recuperación pronta.
Paciente masculino de 15 años de edad, quien presentó traumatismo en el miembro pélvico derecho al caerse en moto, presentando dolor, edema, deformidad y limitación funcional en miembro pélvico derecho. Rx encontramos fractura a nivel del tercio medio con próximal del fémur derecho
Por el tipo de paciente con cierre de cartílago de crecimiento a nivel del tercio próximal del fémur, optamos por la opción de procedimiento quirúrgico con clavo centro medular anterógrado, mínima invasiva y reducción cerrada.
Resultado post operatorio, con reducción aceptable y estabilización con sistema de clavo centro medular anterògrado.
Consolidación de la fractura a las 10 semanas de la cirugía, observando callo óseo en este control radiológico. Resultado satisfactorio. Movilización del miembro afecto sin limitación con fortalecimiento progresivo, marcha asistida (bastón) a las 10 semanas de la cirugía.
Paciente masculino de 16 años de edad, quien presentó traumatismo en el miembro pélvico derecho al jugar fútbol, presentando dolor, edema, deformidad y limitación funcional en miembro pierna derecho. Rx encontramos fractura a nivel del tercio medio con distal de la tibia derecha.
Proponemos manejo quirúrgico con técnica mínima invasiva. Osteosíntesis con sistema de placa de bajo contacto bloqueada (uso de fluoroscopio).
Resultado de la cirugía con técnica mínima invasiva, resultado satisfactorio. Inicio de rehabilitación de manera inmediata, marcha asistida a las 3 semanas de la cirugía
Paciente masculino de 16 años de edad, quien presentó traumatismo en la pierna izquierda al jugar fútbol, presentando dolor, edema, deformidad y limitación funcional en miembro pierna izquierda. Con compromiso de la piel por edema y flictena. Rx encontramos fractura a nivel del tercio distal de la tibia y perone, comprometiendo la articulación del tobillo.
Fractura con indicación quirúrgica, por lo que realizamos mínima osteosíntesis , mínima invasiva (compromiso cutáneo al existir flictenas en zona de la fractura de la tibia), reducción cerrada de fractura de la tibia y fijación con placa a nivel del perone, protegiendo la piel al no invadirla con otro tipo de osteosíntesis en la tibia, complementando con fijador externo articulado.
Resultado post operatorio, con aceptable reducción de las fracturas, con mínima osteosíntesis y asociación con fijación externa, protegiendo el compromiso cutáneo. Paciente a los 4 meses de la cirugía, ya con retiro del material de osteosíntesis, marcha independiente y recuperación progresiva de las funciones de la articulación del tobillo, resultado satisfactorio
Paciente femenina de 6 años de edad quien al estar jugando en brincolín, presento traumatismo en tibia izquierda, a nivel de tobillo, con dolor edema, deformidad y limitación de la pierna izquierda. Rx encontramos fractura a nivel del tercio distal de la tibia y perone, comprometiendo el cartílago de crecimiento, lesión fisiaria tipo 2 de Salter y Harris.
Por tipo de lesión y edad del paciente se realiza de primera intención reducción cerrada, con visión fluoroscopica y mínima osteosíntesis con clavillos de Kirshner, prtegido con bota de yeso.
Resultado post operatorio con reducción de la fractura, consolidación a las 7 semanas de la cirugía, y posteriormente se programa para retiro del yeso y osteosíntesis, inicio de movimiento y comienzo de la marcha asistida. Recuperación de sus funciones normales a las 12 semanas de la cirugía.
Paciente masculino de 7 años de edad quien presentó accidente automotor, resultando con dolor deformidad y limitación funcional todo el miembro pélvico fémur y tibia del lado derecho. Al estar el fémur y la tibia fracturados del mismo lado se denomina “rodilla flotante”. Rx se evidencia fractura del fémur y tibia ipsilateral.
Manejo inmediato propuesto cirugía mínima invasiva, reducción cerrada y fijación con sistema de clavo flexible en fémur y tibia por separado en el mismo turno quirúrgico.
Resultado de la fijación, con consolidación de las fracturas en 8 semanas del procedimiento quirúrgico, con recuperación progresiva de sus funciones, se programa para retiro del material. Resultado satisfactorio, no dejando secuelas en el paciente.
Paciente femenina de 15 años de edad quien presentó accidente en motocicleta, resultando con dolor deformidad y limitación funcional de pierna izquierda. Rx con evidencia de trazo de fractura a nivel del tercio medio de la tibia y peroné.
Al estar cerrado el cartílago de crecimiento en este paciente se propone mínima invasiva con reducción cerrada y colocación de clavo centro medular.
Resultado post operatorio aceptable, inicio de la marcha asistida y movimiento inmediato.
* Las fracturas de pelvis en el paciente pediátrico son muy raras. Las muertes en estos pacientes se producen con mayor frecuencia por los daños de los órganos internos con mayor frecuencia que el sangrado o hemorragia. En el caso del paciente pediátrico el manejo varía en relación del adulto, ya que el potencial de remodelación del hueso por su etapa de desarrollo juega un punto a favor de la recuperación en las lesiones de la pelvis, por lo que el manejo conservador es el dominante en este tipo de pacientes.
* El abordaje es menos agresivo que en el adulto, rápida consolidación cicatrización, recuperación y remodelación. La fijación externa es el tratamiento de elección en los pacientes pediátricos, pudiéndose acompañar con mínima osteosíntesis. La anatomía de la pelvis es particular porque presenta cartílago de crecimiento en diferentes puntos de la pelvis, por lo que el cuidado de no afectarlo en el tratamiento quirúrgico es la recomendación.
* El patrón de las fracturas es diferente entre una pelvis inmadura y una pelvis ya formada.
* La transición de una pelvis pediátrica y adulto es el momento del cierre del cartílago trirradiado. El cartílago trirradiado (sitio de crecimiento de la pelvis, dónde está la unión de los tres huesos iliacos, pubis e isquion), se cierra en las niñas de los 12 a 14 años y en el niño de los 14 a los 16.
Trataremos un poco más en el tratamiento y aspectos del paciente con fractura de pelvis en: la sección pelvis y acetábulo en el adulto.
* Algunos casos manejados por nuestro parte dónde la elección es el fijador externo, al tener criterios quirúrgicos
Paciente masculino de 9 años de edad quien presentó accidente automotor, con lesión de la pelvis tipo C de Tyle (ver sección pelvi acetábulo). En los estudios de nuestro protocolo, Rx simples (Rx específicas para pelvis), TAC 3D y reconstrucción, evidenciamos la lesión. En estos casos lo tratamos con nuestro equipo multidisciplinario (pediatra, intensivista, cirujano, neurocirujano, etc.).
Como parte del tratamiento para la estabilización del paciente en urgencias es la fijación de la pelvis con fijación externa.
Una vez estabilizada la pelvis el paciente pediátrico puede manejarse como tratamiento definitivo.
Rx 3 meses después del evento, con consolidación de la fractura y marchas asistida, con recuperación de sus funciones de manera progresiva.
El término congénito hace alusión a cualquier rasgo o identidad presente en nacimiento adquirido durante el desarrollo intrauterino. Puede ser resultado de un factor hereditario, físico (por ejemplo, radiación), químico (por ejemplo, fármacos o sustancias tóxicas) o infecciosos (por ejemplo, infecciones virales– rubéola congénita, entre otras). Ejemplos de esto pueden ser enfermedades como malformaciones en las extremidades (causadas por fármacos teratogénicos usados durante el periodo fetal temprano), retraso mental, radio inducido (causado por radiaciones en el periodo fetal tardío) y ceguera (causada por rubéola contraída en el primer trimestre de gestación).
Nuestro abordaje en este tema es dar a conocer algunas de las principales patologías, nuestro manejo y resolución. Las enfermedades congénitas en ortopedia es muy variado y muchas veces se asocian con otros órganos (piel, corazón, sistema nervioso central, etc.), de aquí lo importante de conformar un equipo multidisciplinario.
Son innumerables las patologías congénitas y extremadamente raras, pero cunado se presentan, suele ser un problema muy serio (tanto en el tratamiento, como para el paciente y familiares), de aquí es muy importante que el entorno familiar tenga una gamma de información, entender la evolución de la enfermedad, en que consiste, hasta dónde se limita, secuelas y las mejores opciones de tratamiento para el caso específico.
Solo mencionaremos algunas patologías en la que nos llegan con más frecuencia a nuestro servicio
Podemos mencionar siete tipos de problemas congénitos:
-Trastornos de la formación de los segmentos (detención de los segmentos).
Como algunos casos de escoliosis, entre otros.
– Trastornos de la diferenciación.
La Artrogliposis: Es un complejo sindromático caracterizado por contractura de varias articulaciones en algunas partes del cuerpo, con grados diversos de fibrosis de músculos afectados y engrosamiento y acortamiento de tejidos capsulares y ligamentos peri articulares.
-Duplicación.
–Trastorno del desarrollo.
Hipertrófia (anomalías del volumen del miembro, sin anomalía de los tejidos. Hipotrófia: Síndrome de Poland, Incidencia 1 por 10.000.
– Enfermedad Amniótica.
Asociación de una gran cantidad de anomalías en un feto procedente de un huevo, presenta anexos anormales. Dos anomalías: Brida amniótica y Surco congénito.
* Esta patología puede presentarse en ambas rodillas, presenta tendencia familiar en su aparición. Habitualmente se luxa en la cara lateral del cóndilo lateral del fémur, la rótula tiende ser hipoplásica (no tiene bordes), el cóndilo femoral suele ser aplanado en sentido anterior.
* Existen dos tipos de luxaciones congénitas: Luxación persistente y Luxación obligada.
Luxación Persistente:
-La rotula se luxa lateral y permanece en esa posición, no se reduce espontáneamente.
-Muchas veces se manifiesta en el lactante.
-Casi siempre produce un déficit funcional.
-Corrección quirúrgica precoz.
Luxación obligada:
-La rotula se luxa y se reduce de manera espontánea, a la flexión y extensión de la rodilla.
-Suele presentarse entre los 5 y 10 años de edad.
-Puede tolerarse bien con discreta pérdida de la funcionalidad.
-La corrección quirúrgica puede realizarse hasta la aparición de los síntomas.
Paciente femenina de 8 años de edad quien refiere dolor y bloqueo de su rodilla izquierda al realizar cualquier actividad deportiva que ha aumentado de intensidad frecuencia y duración, desde hace 1 año. Motivo en la cual consulta, en el examen físico evidenciamos inestabilidad de la rótula con fácil luxación al flexionar la rodilla a más de 90 grados.
Observando en Rx que la paciente nos trae después de un evento en la que no se reducía la rótula se evidencia la misma fuera de su lugar.
Se propone manejo quirúrgico para estabilizar la rodilla cirugía abierta. Posteriormente rehabilitación progresiva. Observamos la paciente a los dos meses de la cirugía dónde se evidencia estabilidad de la rótula con flexión y extensión sin limitación, regreso a sus actividades deportivas a los 3 meses de la cirugía de manera progresiva.
En ésta parte hablaremos un poco del acortamiento congénito de las extremidades en general, explicaremos de manera breve algunas formas y variantes, ya que hay un sin número de ellas, comentaremos de manera simple para que sea comprendido por nuestros lectores. Haremos énfasis en nuestra forma de tratamiento y resolución del mismo, ya que contamos con una basta experiencia en la elongación y transportación del hueso en caso de necesitarse.
El acortamiento congénito de un hueso, o extremidad del cuerpo humano, puede ser debida a:
-Acortamiento causado por retardo del crecimiento:
1. Anomalías congénitas del sistema músculo esquelético (deficiencia focal de un hueso proximal, hueso corto congénito, deficiencia longitudinal de un hueso congénito, otras malformaciones).
2. Trastornos del desarrollo y neoplásicos del esqueleto.
3. Infecciones del hueso y articulaciones (el acortamiento es secundario a la destrucción de la placa de crecimiento por parte de la infección).
4. Traumatismo ocasionado por la lesión del trauma al afectar el cartílago de crecimiento.
5. Enfermedades neuromusculares (La parálisis asimétrica causa acortamiento, como en los casos de poliomielítis, parálisis cerebral, etc.).
6. Otros radioterápia, enfermedad de Legg Perthes.
– Por elongación producida por estímulos de crecimiento:
1. Anomalías congénitas del sistema músculo esquelético (hemihipertrofia congénita, gigantismo localizado, etc.).
2. Trastorno del desarrollo y neoplásico de esqueleto y malformaciones de tejidos blandos (neurofibromatosis, etc.).
3. Infecciones y cuadros inflamatorios del hueso y articulaciones (por incremento del aporte sanguíneo en la parte afectada como en las osteomielitis, artritis reumatoides, hemartrosis por hemofília etc.).
4 Fracturas (las fracturas metafisiarias o diafisiarias, pueden aumentar el flujo sanguíneo y aumentar el crecimiento de una parte del hueso, las cirugías en los huesos de igual manera).
-Como podemos ver es una gamma de variantes que pueden ocasionar dicho padecimiento, una vez detectado y teniendo indicación para realizar alguna cirugía con el objetivo de mejorar la simetría del hueso comparado a su desarrollo y crecimiento normal, al de su lado contralateral por ejemplo al ser de un solo lado; o en otros casos al estar afectado los dos lados del cuerpo (derecho e izquierdo) contribuyendo a un inadecuado crecimiento con afección integral del individuo (algunos casos de enanismo), será necesario el manejo quirúrgico con nuestras principales opciones como los son la elongación ósea y la transportación ósea, en menor grado el cerrar el cartílago de crecimiento de manera voluntaria quirúrgica para detener el desarrollo del hueso (esto lo usamos en la desproporción de crecimiento en una parte simétrica de un mismo hueso por ejemplo los cóndilos femorales, humerales etc., para disminuir la asimetría de crecimiento entre ellos).
a) Elongación ósea y transportación ósea.
Los dos presentan el mismo principio descubierto e iniciado por el médico Ortopedista Gabriil Ilizarov de origen Polaco y dónde desarrollo su actividad médica en Rusia (segunda nacionalidad). En los años 80 fue dónde se empezó a conocer al mundo la utilidad de los trabajos de Ilizarov en la ayuda de esta propiedad del crecimiento en el hueso, ya que al cortar el hueso con técnica apropiada (corticotomía) y a través de hacer elongar el hueso con un aparato externo o fijador, con cierto milímetraje controlado por día (un milímetro por día), puede hacerse crecer el hueso hasta dónde sea conveniente, logrando un hueso con las mismas propiedades que los caracteriza, posteriormente retirando el aparato logrando conseguir un hueso con características normales y funcional para el paciente. Al ser invitado este médico a nuestro continente en los años ochenta, se realizaron algunos cursos y ponencias siendo unos se los acogieron estas técnicas en México el Dr. Fernando de la Huerta y el Dr. Edgardo Paúl López Avendaño de Venezuela, logrando llevar la enseñanza de la elongación y transportación ósea, siguiendo de nuestra parte la misma escuela hasta la presente. La diferencia de la elongación con la transportación ósea es en la utilidad de una con la otra y la técnica en que se realiza. La utilidad en la elongación ósea es hacer crecer el hueso en la longitud que se desee y se necesite (defectos de longitud en el crecimiento del hueso cuando es de un lado, cuando es de los dos lados derechos e izquierdos como algunos tipos de enanismos, etc.), en la transportación ósea aunque es la misma propiedad del hueso (de hacerlo crecer) se utiliza llevando un segmento del hueso a otro extremo con al idea de cubrir un defecto del mismo ( por ejemplo en el caso de un secuestro óseo por una infección, tumor etc.).
Elongación ósea del fémur izquierdo, en paciente con fémur corto congénito, se hizo crecer más de 14 cm, paciente femenina de 7 años de edad.
Transportación ósea en un paciente de 15 años, por proceso infeccioso en tibia, se extrae aproximadamente 15 centímetros de hueso infectado y se transportó de sitio distal de la tibia (hueso sano) hasta la parte próximal del hueso, evidenciando el crecimiento del hueso y con ello la solución al defecto del segmento en el hueso infectado. Resultado final hueso con trabeculaciones óseas y consistencia normal.
Femenina de 10 años de edad con acortamiento congénito del 4 dedo pie izquierdo.
Evolución de la elongación ósea, hasta lograr el crecimiento acorde a los dedos de un pie adecuado.
Resultado final de la elongación ósea, con funcionalidad adecuada
En esta sección pediátrica damos algunas muestras de nuestros casos, con la que usamos con mucha frecuencia este principio biológico del hueso para compensar diferentes deformidades óseo, infecciones, tumores, defectos óseos, falta de consolidación entre otras. Ver en la sección Alargamiento y Transportación ósea en el índice general en el adulto, complementamos nuestra experiencia en este tipo de procedimientos, necesarios ante casos específicos y complejos.
Paciente femenina de 7 años de edad quien cursa con acortamiento congénito de la pierna derecha a expensas de falta de crecimiento del fémur (aproximadamente 14-15 centímetros).
Clínica del paciente previo a la elongación ósea, forma de caminar.
Se somete a elongación ósea, realizando las observaciones y cuidados que se ven tener en este tipo de casos (complicaciones, reintervenciones, etc.), ya que el tiempo de manejo es aproximadamente entre 8 a 12 meses, los familiares y el paciente no debe existir algún tipo de duda, para que el procedimiento sea un éxito y se logre el objetivo.
Evolución de la elongación ósea en el tiempo, 70 milímetros en 4 meses.
Paciente con el sistema de distracción, disminución del acortamiento del fémur derecho.
Resultado final de la elongación ósea, 14 centímetros y trabeculación ósea (8 meses de tratamiento), con formación de hueso con las mismas características de un hueso normal. Posterior retiro del sistema de elongación, simetría de los miembros pélvico y marcha estable.
Paciente femenina de 10 años de edad quien cursa con acortamiento congénito del cuarto dedo del pie izquierdo a expensas de falta de crecimiento del cuarto metatarso izquierdo (aproximadamente 2 centímetros).
Realizamos elongación ósea del 4 metatarso, con sistema de elongación para pequeños huesos.
Evolución de la elongación ósea, se evidencia crecimiento progresivo del cuarto dedo pie izquierdo, con su fase de formación ósea y trabeculación del hueso, hasta el objetivo final.
Culminación de la elongación con resultado final satisfactorio.
Paciente femenina de 12 años de edad quien cursa deficiencia de pared anterior de abdomen, con extrusión vesical y falta de formación y cierre congénito de la pelvis.
Rx donde se evidencia no existir contacto de un pubis con el otro pubis, es decir el abdomen sin protección sin el anillo pélvico.
Se propone elongación del anillo pélvico, con el objetivo de cerrar la pelvis bajo el principio de ligamentotaxis, plasticidad y adaptación del hueso.
Cierre progresivo del anillo pélvico.
Resultado final a los 8 meses del tratamiento, en conjunto cierre de la pared abdominal, con cirujano y urólogo. Paciente con marcha estable.
Paciente masculino de 9 años de edad que acude con nosotros por defecto óseo en radio y cubito izquierdo por lesión tumoral. Quien se le realizó resección de tumor óseo en los dos huesos, presentando los defectos óseos y antebrazo disfuncional. Le planteamos transportación ósea del cubito y osteosíntesis del radio por osteotomía correctiva.
Rx preoperatoria, con defecto del radio y cubito en su crecimiento secundario a lesión tumoral.
Evolución de la transportación ósea del cubito y osteosíntesis del radio.
Resultado final, formación ósea y corrección del defecto óseo, funcionalidad adecuada.
Paciente femenina de 4 años de edad quien cursa con rotación de la tibia con rotación interna de los pies, al caminar se cae con frecuencia, motivo en la cual consulta. En la historia clínica se detecta que por parte de su madre presentan dicha característica y manifiestan que desde el nacimiento la paciente presenta dicha rotación en ambas piernas.
Una vez realizado los estudios, se evidencia que existe una deformidad rotacional en ambas tibias que afecta el desenvolvimiento del paciente en la marcha, por lo que se propone osteotomía rotacional en ambas tibias.
Rx post operatoria, con recuperación del eje de la tibia y ambos pies.
Una vez consolidada y retirado el material de osteosíntesis, se evidencia resultado satisfactorio, con eje de las tibias y pies aceptables, presentando una marcha estable (a los 3 meses de la cirugía).
Paciente masculino de 12 años de edad que acude con nosotros por presentar infección en tibia derecha (osteomielitis), manejo quirúrgico realizado hace 2 años en otra institución por presentar fractura expuesta. Presentando fístula y cambios en el tejido óseo, con imposibilidad para caminar y dolor importante.
Rx con cambios infecciosos en el tercio próximal de tibia derecha.
Una vez manejado infección de fase aguda en conjunto con infectología, se indica retiro del tejido óseo afectado y transportación de hueso sano, de distal a próximal con el objetivo de dar una pierna más funcional y parar el proceso infeccioso.
Este contenido puede ser considerado fuerte, se recomienda discreción.
Retiramos 14 centímetros de hueso enfermo, e inicio de la transportación ósea.
Evolución en el tiempo de a transportación ósea de distal a próximal, con formación de hueso y trabeculación adecuada, hasta su etapa final. Resultado satisfactorio, marcha estable y funcionalidad adecuada de la pierna afecta, a los 7 meses del tratamiento
Las lesiones fisiarias corresponden a la afección de la zona del cartílago de crecimiento (pacientes pediátricos), estas pueden ser traumáticas (más comunes) y no traumáticas (diversas enfermedades, nefrópatías, tumorales, inmunológicas, congénitas, etc.). En el de ortopedia pediátrica profundizamos un poco en este tema.
Aquí destacamos las lesiones fisiarias (traumáticas), que no son manejadas adecuadamente o de una u otra razón presentan una secuela secundaria en el tiempo, quedando una deformidad angular, rotacional, acortamiento o limitante.
Focalizamos en este tema las lesiones físiarias traumática, en la cual puede presentar un cierre prematuro del cartílago de crecimiento, logrando que una parte siga creciendo y la afectada no crezca, de ahí viene las diferentes deformidades secundarias a este problema.
Femenina de 8 años de edad como secuela de un traumatismo en rodilla izquierda hace un año, lesión fisiaria no manejada, con cierre prematuro de una parte del cartílago de crecimiento con secuelas en su desarrollo, rodilla en varo.
– La mayoría de estas lesiones: no se percata en el momento del traumatismo, bien sea por ser una lesión tipo 5 de Salter y Harris, que no se aprecian en las Rx convencionales (ya que es una lesión por compresión en el cartílago de crecimiento), pudiendo afectarlo en el tiempo; una lesión fisiaria de cualquier tipo (Salter y Harris), otras que a pesar de un manejo adecuado es afectado el cartílago a posterior o simplemente un manejo inadecuado o no percatado en el inicio.
– El manejo de estas lesiones la mayoría son osteotomías correctoras, con el objetivo de corregir la deformidad que predomina (angular, rotacional, etc.), por lo que como recurso tenemos las osteomías con osetosíntesis (corregir la deformidad de manera inmediata) y las osteotomías con corrección por medio de fijadores externos (Ilisarov) que son correcciones de tiempo, tardía y de manera gradual.
Paciente masculino de 9 años con secuela de lesión fisisaria y consolidación viciosa, con limitación para la abducción. Realización de osteotomía correctiva con osteosíntesis.
Paciente femenina de 14 años con cierre prematuro de cartílago de crecimiento medial en ambas tibias con secuelas de genu varo, realización de osteotomía y corrección progresiva de la deformidad con fijador externo (Ilizarov).
Paciente masculino que a los 9 años de edad presentó accidente de tránsito con lesión de la mano y muñeca izquierda, exposición de los tejidos, lesión cutánea importante y tendones extensores de la mano. Realizándose de manera inicial por cirugía plástica reparación de tendones y piel, a los tres años acude con nosotros por deformidad residual de la mano izquierda. Al realizar estudios observamos que presentó en su etapa inicial una lesión fisiaria tipo V a nivel del cartílago de crecimiento distal del radio izquierdo, desapercibida en su momento ocasionándole la deformidad de la muñeca residual (mano con deformidad en valgo y dorsal).
Rx inicial de la lesión no percibida, lesión fisisaria tipo V, en radio distal izquierdo.
Secuela a los 3 años de la evolución por lesión fisiaria no detectada. Examen físico actual.
Una vez analizado el caso, se propone osteotomía correctora en radio y cubito, para corregir la deformidad en los dos planos coronal (deformidad en valgo) y plano sagital (deformidad dorsal). Uso de fijación externo (sistema tipo Penning) y osteotomía en cubito con osteosíntesis.
Resultado inmediato a las osteotomías correctivas de ambos huesos, con fijador externo y osteosíntesis.
Rx a los 3 meses de la cirugía inicial, dónde se retira el fijador externo, por consolidación de osteotomia en radio.
Resultado definitivo a los 6 meses de la cirugía, evolución satisfactoria, con funcionalidad aceptable de la mano y muñeca
Paciente femenina de 11 años de edad quien cursa con lesión fisiaria a nivel del cartílago de crecimiento (parte medial próximal de la tibia izquierda), secundariamente a un traumatismo de la rodilla al caer en una altura de más de un metro de altura con dos años de evolución, presentando como secuela cierre prematuro del cartílago de crecimiento (de la parte medial), ocasionando en el tiempo una rodilla con deformidad en varo a expensas de la tibia.
Examen físico y radiografía, en la que se aprecia deformidad en varo a expensas de la tibia izquierda, por el cierre prematuro del cartílago de crecimiento (origen traumático.)
Se propone osteotomía correctora valguizante a nivel de la tibia, osteotomia en angulo abierto, colocación de injerto tricortical (Haloinjerto) y mínima osteosíntesis, con colocación de yeso inmovilizador.
Resultado post operatorio a los 3 meses de la cirugía, con corrección de la deformidad, consolidación de la osteotomía con inicio de integración del injerto. Evolución adecuada no limitación en la rodilla, marcha independiente a los 3 meses de la cirugía.
Paciente masculino de 10 años de edad quien presento lesión fisiaria en humero izquierdo tercio próximal, posterior de fractura manejada hace 2 años de manera conservadora. Presentando deformidad en varo, limitando la abducción (separación) del hombro y brazo izquierdo.
Rx con deformidad residual del cuello del humero en varo, secundaria a fractura con lesión fisiaria del cartílago de crecimiento próximal del humero.
Una vez valorado se decide realizar osteotomía correctora en valgo, para recuperar la abducción del hombro y brazo izquierdo.
Rx post operatorio de osteotomía correctora a los 3 meses de la cirugía.
Resultado satisfactorio a los 3 meses de la cirugía con recuperación de los arcos de movimiento del hombro, comparativo con el hombro sano (derecho).
– La ostocondritis y osteocondrosis hacen referencia a trastornos de la epífisis de crecimiento (predilección por el esqueleto en crecimiento). La enfermedad puede estar localizada en solo una epífisis, pero en ocasiones puede afectar a dos o más epífisis simultánea o sucesivamente. Entre las características radiológicas típicas son la fragmentación y condensación. La causa habitualmente es desconocida, pero las evidencias indican que pueden estar originadas por un déficit de la vascularización producida por un traumatismo, una infección o de origen congénito.
– La mayoría de ellas suelen darse entre los 3 a los 12 años de edad, siendo más frecuente en los niños en relación con las niñas y se han asociado a microtraumatismos. Podrían definirse como un grupo de afecciones de origen idiopático caracterizadas por alteraciones de la osificación encondral, es decir, alteración de la condrogénesis y osteogénesis.
– Unas serían en realidad variaciones normales de la osificación encondral pudiendo aparecer retrasados los núcleos de osificación o también disgregados. Otras serían alteraciones del crecimiento en las que no se encuentra evidencia alguna de alteraciones propias de necrosis ósea de las que hemos descrito anteriormente, pero sí una osificación encondral desordenada.
– Comentaremos las más frecuentes pudiendo requerir en ocasiones tratamiento quirúrgico.
(SECCION DE CADERA PEDIATRICA ENFERMEDAD DE PERTHES)
– Como una alteración del desarrollo de la tuberosidad anterior de la tibia provocada por stress excesivo de tracción del tendón rotuliano sobre esta apófisis y por lo tanto de etiología micro traumática. Posteriormente otros autores la encuadraron en las osteonecrosis.
– Afecta a los adolescentes entre los 11 y 15 años de edad y se caracteriza por dolor espontáneo en dicha zona que calma con reposo y se acentúa con la actividad física. Rara vez está indicada la cirugía pues suele dejar de producir síntomas sin necesidad de tratamiento o mediante simples medidas conservadoras tales como la restricción de las actividades o la inmovilización con férulas durante 3 a 6 semanas.
– En casos extremos el paciente al presentar dicha enfermedad y continúa realizando actividades deportivas o de exigencias al aparato extensor de la rodilla (tubérculo anterior de la tibia es el sitio de inserción del tendón patelar), se puede presentar desprendimiento del mismo y por consiguiente una cirugía obligatoria, para reconstruir el aparato extensor de la rodilla.
Paciente masculino de 12 años de edad quien refiere de 6 meses de evolución dolor en rodilla izquierda quien posterior de partido de fútbol, presentó dolor edema, limitación funcional e imposibilidad para extender la rodilla. Al realizar estudios observamos avulsión o desprendimiento del tubérculo anterior de la rodilla izquierda, secundario a enfermedad de Osgood Slater.
Por lo que proponemos osteosíntesis del tubérculo anterior de la tibia para la reconstrucción del aparato extensor de la rodilla, con fijación osteosíntesis y protección con sistema de cerclaje.
Rx post operatoria, con reducción y fijación del tubérculo anterior de la tibia izquierda
A los 3 meses de la cirugía se programa para retiro del material e inicio de la marcha individual con ejercicios de rehabilitación Rx posterior del retiro del material de osteosíntesis con consolidación del tubérculo anterior de la tibia.
Recuperación de sus funciones a los 4 meses de la cirugía inicial.
(Obsérvese video a los 4 meses de la lesión inicial, con función comparativa de la rodilla sana)
En el tratamiento de los tumores musculoesqueléticos contamos con un equipo multidisciplinario (cirujano, radiólogo, patólogo, oncólogo, pediatra, etc.), necesario para enfrentar las diferentes variantes de tumores óseos en nuestros pacientes. En esta sección presentamos algunas características, presentaciones, manejo, etc. De los tumores óseos más comunes en el grupo de edad pediátrico, con el objetivo de familiarizar a nuestros pacientes e interesados en el tema.
Como la mayoría de nuestros casos, la historia clínica y exploración física adecuada es el primer y más importante paso en la valoración de los pacientes con tumores óseos. Los pacientes pueden acudir con otro médico con dolor, una masa, o con anomalías radiográficas encontradas durante la valoración de otro problema no relacionado con este.
Los pacientes con tumores óseos presentan con mayor frecuencia dolor. El dolor al principio está relacionado con la actividad, pero el paciente con un tumor maligno suele presentar dolor progresivo con el reposo y durante la noche. Los pacientes con tumores benignos también tiene dolor relacionado con la actividad si la lesión es lo suficientemente grande como para debilitar el hueso. Otras lesiones como el osteoma osteoide, puede causar inicialmente dolor nocturno.
La historia familiar a veces puede ser de utilidad, como en los casos de exostosis hereditaria múltiple y encondromatosis múltiple (Enfermedad de Ollier) y neurofibromatosis.
Exostosis hereditaria múltiple u osteocondrosis.
El protocolo una vez realizado la primera etapa (historia clínica y examen físico), se procede a realizar exámenes de laboratorio básicos y específico (según la presunción diagnóstica), entre estos tenemos: hematología completa, fosfatasas, proteínas totales y fraccionadas, función hepática, química sanguínea, marcadores tumorales, velocidad de sedimentación, proteína C reactiva, calcio, fósforo, etc. Entre los estudios de gabinete tenemos las Rx simples, serie ósea metastásica, TAC, RMN, Gammagrafía, en algunos casos, angiografía y artrografía.
Rx simple de un fibroma no osificante (tumor benigno).
Algunos estudios de extensión imagenológica en un caso de quiste óseo unicameral (tumor benigno), Rx simple, Gammagrafía, TAC y resonancia magnética.
Resonancia magnética en rodilla por lesión tumoral fuera del compartimiento, con invasión a tejido vecino (comportamiento maligno).
En algunos casos al realizar todos los estudios previos, asociamos la biopsia para determinar con mayor precisión el tipo de lesión tumoral y descartar o corroborar el grado de malignidad, para un tratamiento temprano en caso de necesitar radioterapia o quimioterapia en caso de los tumores malignos.
Algunos tumores tiene mayor predilección según el sexo:
En los niños: osteoma osteoide, osteoblastoma, condroblastoma, fibroma no osificacante, osteosarcoma y displasia fibrosa entre otros.
En las niñas: osteoclastoma y el sarcoma de Ewin.
Misma proporción: osteocrondroma, fibroma condromixoide, defecto óseo cortical, quiste óseo aneurismático.
En cuanto a los tipos de huesos y la parte topográfica en el hueso, de igual manera tienen predilección y contribuye en el patrón al momento de identificar el tipo de tumor, al igual que las características radiológicas.
Algunas localizaciones topográficas en el hueso, de lesiones tumorales más frecuentes.
*En diáfisis de huesos largos: displasia fibrosa, granuloma eosinófilo, osteoma osteoide, sarcoma de Ewing, osteosarcoma, condroblastoma.
Displasia fibrosa.
*Metáfisis de huesos largos: (cualquiera), fibroma no osificante, osteocondroma, osteosarcoma.
Osteocondromas
*Epífisis de huesos largos: condroblastoma, encondroma, osteoma osteoide, displasia fibrosa, granuloma eosinófilo.
Condroblastoma en la cabeza femoral.
*Elementos anteriores de la columna vertebral: histiocitosis. (no frecuente pacientes pediátricos)
*Elementos posteriores de la columna vertebral: quiste óseo aneurismático, osteoblastoma, osteoma osteoide.
*En las costillas: Benignos. Granuloma eosinófilo, quiste óseo aneurismático, osteocondroma, displasia fibrosa.
Displasia fibrosa en las costillas.
*En las costillas Malignos: Sarcoma de Ewing, Linfoma, osteosarcoma, condrosarcoma.
Sarcoma de Ewing.
*Pelvis Benignos: osteocondroma, condroma, osteoblastoma, fibroma condromixoide, osteoma osteoide, quiste óseo aneurismático, displasia fibrosa.
Osteocondroma.
*Pelvis Malignos: Sarcoma Ewing, condrosarcoma osteosarcoma, linfoma.
Sarcoma de Ewing.
*Parosteal: Osteosarcoma, condrosarcoma, condroma.
Osteosarcoma.
*Lesiones múltiples: Displasia fibrosa (Albright), en condroma, exostosis hereditaria.
Displasia fibrosa.
En cuanto a la clasificación, actualmente hay un sin número de clasificaciones de las lesiones tumorales, la utilidad de ellas son principalmente, para el pronóstico, tratamiento a realizar, abordaje quirúrgico y comparación de la progresión en el tiempo. No vamos a indagar mucho en esta parte porque es de mayor utilidad para el área médica que de información en general, ya que tiende a confundir un poco a los lectores. Una de las clasificaciones que más usamos es la clasificación de Enneking (descrita por el Médico William F Enneking), nos habla del estadio y de manera general nos habla del grado de diferenciación del tumor, extensión local o a distancia, para estimar el pronóstico en el paciente. Entre los parámetros tenemos: Grado (G), Extensión (T), Metástasis (M). Estos aumentan en número a medida que va de bajo grado a alto grado (diferenciación, agresividad, localización, metástasis, malignidad, etc).
La mayoría de tumores en el paciente pediátrico son benignos en relación a los malignos en un 70% al 80%. Proporción masculina de 1.5 sobre la femenina. Unos de los más frecuentes es el osteocondroma, seguido del quiste óseo unicameral.
Rx Osteocondroma femur distal y Rx de quiste óseo unicameral tercio distal de tibia.
OSTEOCONDROMA:
Es el tumor óseo benigno más frecuente del hueso, probablemente son malformaciones del desarrollo más que neoplasias verdaderas y se piensa que se originan en el periostio como pequeños nódulos cartilaginosos. Su ubicación habitual es en la metáfisis de los huesos largos, cerca de la físis o cartílago de crecimiento. En algunos casos que son de tamaño pequeño se ha demostrado la desaparición espontánea, en otros casos con tamaño importante, que afecta al paciente (estética, funcional, compresión neurovascular, etc.), es necesario la extirpación quirúrgica.
Osteocondroma en cuello del humero izquierdo
Se describe en un porcentaje de estas lesiones en un 5 a 10 % la osteocondromatosis múltiple, tiende a producirse en varios huesos y es algo más frecuente en los varones y presentan antecedentes heredo familiares. Cualquier masa que presente signos de crecimiento reciente, junto con aumento del dolor, se debe biopsiar para descartar un cambio condrosarcomatoso.
QUISTE ÓSEO UNICAMERAL:
Se describe probablemente no sea un verdadero tumor, presenta un aumento del nivel de prostaglandinas en el líquido aspirado del quiste radiológicamente activo y se cree que este estimula la destrucción del hueso por los osteoclastos. Unos de los tratamientos que usamos es el aspirado de líquido del quiste y la introducción de acetato de metilprednisolona (mínima invasiva) reduciendo el nivel de las prostaglandinas y sanando el hueso (ver en caso clínico). Estos predominan en el varón con una proporción 2 a 1. La radiografía es característica y en general no es necesaria la biopsia para realizar el diagnóstico. Normalmente se presenta de manera asintomática como hallazgo casual al realizar radiografías por otra causa o al existir un traumatismo y ocasionar una fractura en la zona del quiste (por debilidad de la pared ósea).
QUISTE ÓSEO ANEURISMATICO:
Posiblemente es un tumor no neoplásico vasoquístico encastrado en un tejido óseo normal o en una lesión preexistente. Cualquier hueso puede estar afectado. Los quistes óseos aneurismáticos crecen rápido, tiende a persistir en el 25% de los casos después de un legrado. En algunos casos suelen ser de comportamiento agresivo. No se recomienda la radioterapia debido al riesgo de transformación sarcomatosa.
DISPLASIA FIBROSA:
La característica es la sustitución del hueso y la médula ósea normales por tejido fibroso y un tejido de pequeñas espículas de hueso. La mayoría de los autores coinciden en ser una anomalía del desarrollo de la formación ósea. El criterio quirúrgico es debido a una deformidad, una fractura en el tejido previamente enfermo o dolor intenso.
CONDROBLASTOMA:
Es una neoplasia rara, que tiende ocurrir después de los 10 años de edad, con predominancia masculina 2 a 1. La mayoría de los pacientes se quejan de dolor progresivo que puede simular una sinovitis crónica u otras afecciones intra articulares.
DEFECTO FIBROSO CORTICAL:
Aunque se clasifican como tumores, son probablemente defectos del desarrollo y se cree que se presenten en el 35% de los niños. Por lo general se presentan de manera accidental al realizar estudios radiológicos estudiando otro problema. Estas normalmente se resuelven sin tratamiento, siendo posible su desaparición el resultado de la remodelación fisiológica del hueso.
FIBROMA NO OSIFICANTE:
Tiene la misma estructura histológica que el defecto cortical fibroso, pero no son tan grandes. La mayoría ocurre después de los 10 años de edad. La mayoría de estas lesiones evolucionan de manera espontánea.
OSTEOMA OSTEOIDE:
Afecta con mayor frecuencia a los varones. Con aparición a una edad mayor de los 12 años. Puede afectar cualquier hueso. Lo típico de este tumor benigno es el dolor que empeora en las noches y se alivia con la aspirina. Puede haber sobre crecimiento y deformidades angulares.
ENCONDROMA:
Son tumores de cartílago maduro, habitualmente tienen una localización central en el hueso. El encondroma en la forma más frecuente de tumor óseo en la mano, rara veces presentan un comportamiento agresivo. Algunos de estos tipos de lesiones se encuentran de manera accidental al realizar estudios para otra sintomatología. La distinción del tumor cartilaginoso benigno del maligno es uno de los problemas más difíciles de la patología ósea, por esto en algunos casos se recomienda la biopsia ósea en caso de hallarse.
ENCONDROMATOSIS MÚLTIPLE ENFERMEDAD DE OLLIER:
Es una enfermedad rara en la que aparecen numeroso tumores cartilaginosos, tanto en los huesos tubulares pequeños y grandes como en los planos. Se produce por el fracaso de la osificación encondral normal. Esta presenta una tasa del 50% de transformación a la malignidad.
Paciente masculino de 3 años de edad quien refiere dolor en humero izquierdo de 4 meses de evolución al realizar actividades físicas, se realizan estudios radiográficos encontrando imagen característica de lesión tumoral benigna quiste óseo unicameral.
Se propone manejo mínima mente invasiva con trocar percutáneo, uso de fluoroscopio para la aspiración del líquido del tumor y colocación de acetato de metilprednisolona, realizándose en este caso tres sesiones cada dos meses según control radiológico.
Rx controles posteriores del tratamiento, dónde se evidencia la involución del tumor, hasta su desarrollo, encontrándose un humero normal, sin limitación funcional. Evolución favorable.
Paciente masculino de 6 años de edad quien deformidad en antebrazo derecho, con limitación progresiva para la pronosupinación y actividades básicas del antebrazo. Antecedentes de la familia por parte del padre con lesiones óseas tumorales tipo osteocondromatosis múltiple. Realizándose el diagnóstico de Exóstosis Hereditaria Múltiple, que en este caso al realizar una deformidad importante en el antebrazo, como consecuencia de los tumores, se propone manejo quirúrgico para hacer más funcional el antebrazo en el futuro.
Rx del antebrazo derecho, obsérvese como las lesiones tumorales, (osteocondromas) deforman el radio e impide el crecimiento del cubito.
Por lo que proponemos osteotomía correctora del radio y elongación del cubito, con la excéresis de los tumores.
Evolución de la osteotomía correctora en el radio y osteosíntesis, con transportación ósea del cubito, se evidencia la recuperación de la anatomía del antebrazo y por consiguiente su función.
Resultado final antes de retirar toda la osteosíntesis, recuperación de la anatomía del antebrazo y función del antebrazo aceptable. Evolución favorable.
Paciente femenina de 7 años de edad con dolor y limitación en la marcha, al igual que los arcos de movilidad en la cadera derecha. Ya diagnósticado una lesión tumoral tipo osteocondroma en cadera derecha hace 3 años. Se realizan estudios encontrando deformidad en valgo de la cadera derecha, secundaria a la lesión tumoral tipo osteocondroma.
Rx con presencia de lesión tumoral, que deforma el ángulo de la cadera presentando una cadera valga o con ángulo abierto patológico. Por lo que proponemos osteotomía correctora tipo varizante.
Rx post operatoria, con restablecimiento del ángulo cervico diafisiario, recuperando una marcha más estable y arcos de movilidad aceptables.
Paciente masculino de 13 años de edad con molestia y debilidad en rodilla izquierda que aumenta al jugar fútbol y patear el balón, motivo en la cual consulta. A la exploración y estudios encontramos una masa tumoral dura a nivel de la parte medial del muslo derecho, con imagen radiológica típica de osteocondromoa. A estar en zona de la arteria femoral y el tamaño del tumor es indicativo de exceresis del mismo., al igual que los arcos de movilidad en la cadera derecha.
Rx ap y lateral del fémur izquierdo, obsérvese la imagen del osteocondroma (tipo hongo óseo), ubicada en una zona vital por estar realizando compresión sobre la arteria femoral.
Se realiza exceresis y biopsia de la lesión tumoral. Corroborando el osteocondroma.
Obsérvese el osteocondroma, la consistencia y el tamaño.
Recuperación del paciente de manera inmediata, regreso a sus actividades deportivas a los dos meses de la cirugía.
Conceptos básicos.
En el tratamiento de los tumores musculoesqueléticos contamos con un equipo multidisciplinario (cirujano, radiólogo, patólogo, oncólogo, pediatra, etc.), necesario para enfrentar las diferentes variantes de tumores óseos en nuestros pacientes. En esta sección presentamos algunas características, presentaciones, manejo, etc. De los tumores óseos malignos más comunes en el grupo de edad pediátrico, con el objetivo de familiarizar a nuestros pacientes e interesados en el tema.
Como la mayoría de nuestros casos, la historia clínica y exploración física adecuada es el primer y más importante paso en la valoración de los pacientes con tumores óseos. Los pacientes pueden acudir con otro médico con dolor, una masa, o con anomalías radiográficas encontradas durante la valoración de otro problema no relacionado con este.
Los pacientes con tumores óseos presentan con mayor frecuencia dolor. El dolor al principio está relacionado con la actividad, pero el paciente con un tumor maligno suele presentar dolor progresivo con el reposo y durante la noche
El Sarcoma de Ewing es el tumor maligno más frecuente en los pacientes pediátricos, posteriormente el osteosarcoma aunque en edades mayores (adolescencia y adultez)
El protocolo una vez realizado la primera etapa (historia clínica y examen físico), se procede a realizar exámenes de laboratorio básicos y específico (según la presunción diagnóstica), entre estos tenemos: hematología completa, fosfatasas, proteínas totales y fraccionadas, función hepática, química sanguínea, marcadores tumorales, velocidad de sedimentación, proteína C reactiva, calcio, fósforo, etc. Entre los estudios de gabinete tenemos las Rx simples, serie ósea metastásica, TAC, RMN, Gammagrafía, en algunos casos, angiografía y artrografía.
Rx simple de un Osteosarcoma (tumor maligno).
Algunos estudios de extensión imagenológica Gammagrafía (rastreo óseo con Tc 99mc). osteosarcoma.
Resonancia magnética en rodilla por lesión tumoral fuera del compartimiento, con invasión a tejido vecino (comportamiento maligno).
En algunos casos al realizar todos los estudios previos, asociamos la biopsia (pudiendo estar acompañada de excéresis, resección según el caso) para determinar con mayor precisión el tipo de lesión tumoral y descartar o corroborar el grado de malignidad, para un tratamiento temprano en caso de necesitar radioterapia o quimioterapia (en caso de ser radio sensible, quimiosensible o ambos)
En esta parte es muy importante el entendimiento por parte de los familiares del paciente y el propio paciente del tipo de lesión que presenta, el tratamiento a realizar, pronóstico, tipo de cirugía (o varias cirugías), posibilidad de recidiva, etc.; resguardando en primera instancia la vida y en segunda instancia la funcionalidad del miembro afectado. En algunos casos de tumores malignos agresivos y de mal pronóstico la amputación de una extremidad es lo más recomendable para detener el grado de invasión y evitar en la mayoría posible el riesgo con la vida. Todo esto depende del tipo de lesión tumoral existente y el grado o etapa en que se encuentre.
En cuanto a la clasificación, actualmente hay un sin número de clasificaciones de las lesiones tumorales, la utilidad de ellas son principalmente, para el pronóstico, tratamiento a realizar, abordaje quirúrgico y comparación de la progresión en el tiempo. No vamos a indagar mucho en esta parte, ya que es de mayor utilidad para el área médica que de información en general, ya que tiende a confundir un poco a los lectores. Una de las clasificaciones que más usamos es la clasificación de Enneking (descrita por el Médico William F Enneking), nos habla del estadio y de manera general nos habla del grado de diferenciación del tumor, extensión local o a distancia, para estimar el pronóstico en el paciente. Entre los parámetros tenemos: Grado (G), Extensión (T), Metástasis (M). Estos aumentan en número a medida que va de bajo grado a alto grado (diferenciación, agresividad, localización, metástasis, malignidad, etc.).
SARCOMA DE EWING:
Tumor primario de hueso agresivo, con predominio en raza blanca, es el tumor maligno más frecuente en pacientes menores de 10 años de edad, su frecuencia es menor a un caso por cada millón de habitantes. La localización más frecuente es en la metáfisis de los huesos largos (por lo general con extensión a la diáfisis) y los huesos del hombro y la cintura pélvica. Existe un ligero predominio en el sexo masculino. La cínica principalmente es el dolor constante en el sitio afectado, suelen acompañarse con fiebre, calor, eritema e inflamación en el sitio de la tumoración. El lugar de diseminación o metástasis son los pulmones, de ahí es importante en el protocolo de manejo en estudios de extensión la tomografía en tórax.
OSTEOSARCOMA:
Tumor óseo maligno, dónde células mesenquimáticas tienen la habilidad de producir matriz osteoide o hueso inmaduro. El sitio más frecuente es la articulación de la rodilla, predominio en el sexo masculino 1.6 veces más que en el femenino. Entre los síntomas y signos encontramos, dolor, edema, aumento de la trama vascular, limitación funcional, pérdida de peso. Incidencia es de 1 a 3 por un millón de habitantes (incluye pacientes pediátricos y adultos mayores). La respuesta histológica del tumor primario a la quimioterapia neoadyuvante parece ser un buen predictor de la supervivencia a largo plazo. Existe varios tipos de osteosarcoma (consideramos no mencionarlos para que no exista confusión al respecto de nuestros interesados).
Imagen característica de un osteosarcoma.
Paciente femenina de 15 años de edad quien cursa con lesión tumoral en rodilla izquierda, meseta tibial, cuya sintomatología inicial es edema, tumefacción, dolor en la rodilla y limitación para la marcha de manera constante, se realizan estudios.
Radiografía ap y lateral de rodilla derecha, donde evidenciamos afectación de la cortical de tercio proximal de la tibia, lesión osteolítica, radiotransparente.
Una vez cumplido el protocolo, con realización de biopsia se determina lesión tipo osteosarcoma. En conjunto con oncomédica, comienza manejo con radioterapia y quimioterapia, una vez controlado y sin extensión tumoral, se procede a realizar resección del tumor (tercio proximal de la tibia) y colocación de prótesis tumoral de rodilla. ver sección prótesis tumoral
Radiografias post operatoria, con resección del tercio proximal de la tibia y componentes de la rodilla, partes blandas. Inicio de protocolo de rehabilitación. Vemos a los cinco meses de la cirugía una marcha estable, independiente.
Paciente masculino de 10 años de edad quien cursa con dolor edema tumefacción a nivel de rodilla derecha, motivo en la cual consulta.
Clínica y rx del paciente del comportamiento del sarcoma de Ewing.
Gammagrafia y Resonancia.
Una vez realizado estudios de extensión y manejo en conjunto de oncomédica, se determinó (biopsia) Sarcoma de Ewing, a nivel de rodilla tercio distal de femur y próximal de tibia. Al realizar protocolo por oncomédica se realiza resección del tejido tumoral y bordes marginales, en conjunto con decisión de los padres del paciente se decide la realización de la colocación de una prótesis tumoral del fémur y tibia (para mejorar la calidad de vida en este paciente) y coadyuvante de sesiones de radioterapia.
Resultado post operatorio de un sarcoma de Ewing con compromiso de toda la rodilla, realización de colocación prótesis tumoral desde el fémur hasta la tibia (ver sección prótesis tumoral rodilla), para mejorar la calidad de vida del paciente. Recuperación de marcha asistida a los 5 meses de la cirugía. Paciente sigue con control y manejo por oncomédica.
Conceptos básicos
En las patologías del pie en el paciente pediátrico, mencionaremos las más comunes como los son el pie equino varo aducto o congénito, el pie plano, la polidactília y acortamiento congénito de los dedos. Existen variantes en cada una de estas, pero con la idea de no confundir a nuestros pacientes e interesados en el tema (de igual manera hay otros tipos de patologías en el pie pediátrico), solo mencionaremos las básicas y más frecuentes.
Es muy importante en que estas patologías se detecten lo más pronto posible (es decir recién nacido, lactante e inicio de la marcha), ya que el tratamiento y el manejo es de mejor pronóstico, por la capacidad de remodelación en el niño mientras menor sea su edad, a medida que el niño se desarrolla el pronóstico bueno disminuye y en el tratamiento quirúrgico se puede necesitar varias cirugías y más invasivas. De allí que es importante que los padres sean muy observadores en el momento de cambiar de ropa o asear a sus hijos, ya que se puede evitar varias situaciones prevenibles si se detectan a tiempo.
El protocolo una vez realizado la primera etapa (historia clínica y examen físico), se procede a realizar estudios radiográficos específicos (según la presunción diagnóstica), el entendimiento por parte de los padres de la enfermedad, en que consiste el tratamiento, complicaciones, recidivas, opciones para enfrentarlas etc. Ya que los padres son parte importante en el tratamiento a realizar, para conseguir un resultado final satisfactorio.
Esta patología presenta diversos nombres, Pie equino varo aducto, describe las diferentes posiciones y actitudes del pie en los diferentes planos, su abreviación es P.E.V.A., otro nombre usado con frecuencia es el pie Zambo, Talipes o Bot. Es un defecto de nacimiento, en el que el pie se encuentra torcido o invertido hacia dentro y hacia abajo, semejando un palo de golf. Sin tratamiento, las personas afectadas frecuentemente aparentan caminar apoyados en sus tobillos. Es un defecto común de nacimiento, y ocurre en aproximadamente 1 de cada 1000 neonatos. Aproximadamente el 50% de los casos de pie equino varo son bilaterales (o sea, sucede en ambos pies). La incidencia en varones es más o menos el doble que en mujeres.
El término Equino: por él parecido a la actitud de la pata del caballo (representándose en el tobillo del pie). El Varo: es el pie con torsión hacia la línea media del cuerpo (hacia adentro) principalmente del retropié. Aducto es la aproximación del pie a la línea media, realizado por el compromiso de las articulaciones del antepié.
El origen es multifactorial:
• Desconocida o idiopática 80 al 90%
• Mecánica (posición en el útero).
• Genética, acompañándose con otras patologías asociadas como espina bífida, etc.
• Detención del desarrollo y neuromuscular.
En cuanto al P.E.V.A. como es una entidad compleja lo podemos clasificar:
* No tratados: Pies que no han sido corregidos.
* Recidivado: Pies en los que algún componente de la deformidad recidiva después de una corrección completa.
* Atípicos: Pies que no responden de manera convencional al tratamiento y en los que se necesita modificar el protocolo para obtener la corrección.
* Resistentes: Pies muy rígidos que no responden bien a la manipulación y enyesado.
* Sindrómico: Pies asociados a otras deformidades como artrogriposis o mielomeningoceles.
Nuestra formación y manejo nos basamos en técnicas desde la parte conservadora, mínimo invasivo y por último cirugías más agresivas. Mantenemos la escuela del Dr. Ignacio V. Ponseti y unos de sus ayudantes y colaboradores principales como el Dr. José Morcuande, con sus adiestramientos, talleres y cursos. Por lo que nos mantenemos en la línea principal del Método Ponseti.
MÉTODO DE PONSETI.
El método de Ponseti, creado por el Dr. Ignacio Ponseti (Dr. Morcuande colaborador; Dr. Hugo Carrillo difusor en México), en la que consideramos el tratamiento más adecuado para esta patología, por su menor grado de invasividad y eficacia demostrada; cuya base principal es la biología de la deformidad y la anatomía funcional del pie (visitar la página global-help. org). El manejo requiere de un conocimiento muy claro de la anatomía funcional del pie, entendimiento y dominio de la de la técnica (experiencia). Este método es más efectivo antes de los dos años, no teniendo un límite bien definido, ya que hemos tenido casos de éxito en pacientes hasta de 10 años. La técnica regular consiste de 4 a 5 yesos (en algunos casos según la deformidad podemos llegar hasta 6 yesos, no siendo lo habitual), con un período de una a dos semanas entre uno y otro, logrando ir corrigiendo la deformidad sobre los huesos que constituyen el antepié, medio pie y retropié de manera progresiva, hasta el último yeso dónde realizamos una tenotomía percutánea del tendón de Aquiles (cirugía ambulatoria mínima invasiva) para corregir lo último que es el equino, dónde este lo dejamos entre 3 a 4 semanas. Posteriormente del último yeso se utiliza un tipo de férula especial (férula de Denis Brown) por 3 meses de manera estricta, al cumplir este período se usará la férula únicamente en las noches hasta cumplir 3-4 años de edad. Es muy importante el entendimiento por parte de los padres del manejo de este tipo de patología, para que el niño y ellos estén cómodos (signos de alarma, progresión, recidivas, etc.). Con este método logramos unos pies plantígrados, fuertes, flexibles, no dolorosos y sin callosidad, dando lugar a una vida normal. En caso de situaciones o patologías resistentes o asociadas, esta técnica se combina con otras (transposición de tendón del tibial anterior, etc.).
Resumen de la Técnica Ponseti que realizamos en un paciente con P.E.V.A.
• Paciente femenina de 1 año de edad quien presenta deformidad en pie izquierdo (pie equino varo aducto P.E.V.A.), tratado en una oportunidad con yesos de manera no correcta en otra unidad.
Examen físico con deformidad del pie izquierdo.
Se maneja bajo la técnica de Ponseti, 4 yesos según técnica explicada y último yeso para corregir el equino con tenotomía percutánea.
Resultado final a los 3 meses de la cirugía percutánea del tendón de Aquiles. Marcha a los 6 meses de la cirugía.
• Paciente femenina de 3 meses de nacida, es traída por sus padres por presentar deformidad en ambos pies. (Pie equino varo aducto bilateral).
Examen físico con deformidad en ambos pies (P.E.V.A.).
Se realiza técnica Ponseti.
Evolución de la técnica de Ponseti. Con resultado a los 2 meses del manejo y seguimiento a los 2 años de edad (última foto). Con pies funcionales y normales.
• Paciente femenina de 7 meses de nacida, es traída por sus padres por presentar deformidad en pie derecho, ya tratada en una oportunidad en otra institución con recidiva del mismo. (Pie equino varo aducto derecho).
Se realiza Técnica de Ponseti, ya que a pesar que fue tratado y presentó recidiva de la deformidad, al realizar el procedimiento de una manera adecuada el porcentaje de éxito es importante, explicándose a los padres, estando de acuerdo. (la técnica de Ponseti permite realizar varias veces el tratamiento en caso de recidivas).
Evolución de la técnica Ponseti.
Resultado final a los 3 meses del procedimiento.
Marcha adecuada en un pie plantígrado (normal para el apoyo).
El pie plano es una preocupación muy común en los padres de pacientes pediátricos que encontramos en nuestra consulta. Hay que tener muy claro que en el desarrollo del pie en el niño antes de los dos años, es muy frecuente la ausencia del arco plantar ocasionado por una almohadilla de tejido adiposo que esconde el arco tanto a nivel clínico como en el fotopodograma.
Por lo tanto antes de los dos años podemos considerar un pie plano flexible, que normalmente responde al iniciar el caminar y dejar a los niños descalzos en superficies controladas (que no tenga artefactos que puedan causar heridas y lesiones), al ir formándose el arco plantar en el niño y con el aumento de carga progresiva, suele ser suficiente en el tratamiento, desapareciendo antes de los dos años de edad. En caso de persistir, se insiste en ejercicios en los pies y el continuo caminar sin zapatos en sitios controlados, posteriormente con el apoyo de ciertas ortésis que contribuyen en la corrección de dicha patología.
En pacientes con caída de arco plantar importante y un pie plano establecido después de los ocho años de edad, sintomático (dolor y limitación para caminar, cansancio, etc.), está indicado la cirugía para corrección del pie plano. Utilizando bien sea injerto óseo (autólogo o heterólogo) a nivel del seno del tarso para levantar el arco.
Rx con pie plano, luego corrección del arco posterior de cirugía correctora (colocación de sistema de artrodesis para corrección del pie plano).
En el pie plano también encontramos otras entidades asociadas, como lo es el astrágalo vertical, ocasionando un pie plano severo y rígido, con aspecto de un pie de mecedora, se diagnóstica se realiza después de los tres años de edad.
En la que el manejo conservador fracasa en un porcentaje elevado, por lo que hay que realizar cirugías correctivas, según el grado hasta triple artrodesis (unir de manera artificial tres articulaciones del pie).
• Paciente femenina de 14 años de edad quien cursa con deformidad en el pie derecho, cansancio y limitación para caminar y al realizar ejercicios. En estudios encontramos un pie plano con deficiencia del tendón tibial posterior.
Clinca del paciente y rx con caída del arco del pie.
Una vez estudiado el caso, se propone artrodesis tipo Grice (artrodesis subastragalina) con sistema de tornillo expandible y transposición de tendón del flexor largo del hallux.
Evolución satisfactoria a los 4 meses de la cirugía, disminución de los síntomas e inicio de ciertas actividades físicas de manera progresiva.
En el pie ortopédico se destacan otros tipos de patologías entre la que mencionaremos solo los la polidactília (dedos supernumerarios) y el acortamiento congénito de los dedos.
La polidactília (dedos supernumerarios) lo comentamos en la parte Patología Congénitas, este puede encontrarse en síndromes genéticos establecidos, pero es mucho más frecuente como forma aislada. La incidencia global es aproximadamente 2 por cada 1000 nacidos vivos. El manejo es la amputación del elemento anatómico accesorio. Existe tipo de polidactílea en la cual no vamos a mencionar para no confundir a nuestros lectores.
El acortamiento congénito de los dedos (ir a la sección acortamiento congénito), de igual manera de profunda preocupación para los padres de nuestros pacientes, el cual lo solucionamos con elongación ósea.
• Paciente femenina de 11 años de edad quien presenta deformidad en pie izquierdo, por dedo supernumerario, en la que le impide y dificulta la colocación de zapatos, motivo en la cual consulta.
Rx con polidactília con seis dedos, pie izquierdo.
Tratamiento realizado amputación del dedo supernumerario desde la articulación metacarpo falángica, con evolución favorable y sin secuelas. Con uso posterior de cualquier zapato y actividades normales.
• Paciente femenina de 10 años de edad quien cursa con acortamiento congénito del cuarto dedo del pie izquierdo a expensas de falta de crecimiento del cuarto metatarso izquierdo (aproximadamente 2 centímetros).
Realizamos elongación ósea del 4 metatarso, con sistema para elongación para pequeños huesos.
Evolución de la elongación ósea, se evidencia el crecimiento progresivo del cuarto dedo del pie izquierdo, en fase de formación ósea y trabeculación del hueso, hasta el objetivo final.
Culminación de la elongación ósea con resultado final satisfactorio.
EtiologiaTraumática: (suelen ocurrir en pacientes jóvenes y adultos jóvenes). degenerativa (adultos mayores, predisposición por calidad del tejido y circulación sanguinea en la zona crítica del mango de los rotadores)
Tipo:Parcial. Es una lesión en menos del 50% del grosor del músculo (se valora manejo no quirúrgico dependiendo de la actividad del paciente). Más del 50%, la reparación artroscópico es la mejor opción
Total. Lesión completa donde la reparación artroscopica ofrece el mejor beneficio para el paciente.
“ Cuando se domina la técnica artroscopica en el hombro, no hay porque recurrir a la cirugia abierta del mismo“.